Peniley Ramírez - Sonora Presente
El Partido Demócrata ganó prácticamente todas las candidaturas en estados clave durante las elecciones intermedias de Estados Unidos esta semana. Ganó también el control del Senado por 10 escaños, de los cuales siete eran republicanos y ahora serán demócratas. En la Cámara de Representantes, el Partido Demócrata ahora controlará 254 escaños, y 162 el Partido Republicano. Y en los estados clave donde los demócratas perdieron, como en Florida, los republicanos ganaron el Senado y la gubernatura por apenas dos puntos. En el área metropolitana de Miami, bastión ideológico del trumpismo entre los latinos, el condado de Miami-Dade se movió siete puntos hacia los demócratas. Broward -vecino de Palm Beach, donde Trump posee el club Mar-a-Lago- se movió 32 puntos hacia los demócratas.
Estos resultados no implican una renovación profunda del Partido Demócrata, que le augure victorias futuras, sino el repudio generalizado a la forma en que Donald Trump ha manejado la economía, a cómo ha aumentado la corrupción en su gobierno y a cómo el voto joven, que antes lo apoyó, ahora ha dado un giro sustancial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario