Por: Arturo Damm Arnal - La Razón de México
En materia de precios, ¿qué conviene? Si compro, conviene que sean los más bajos posibles. ¿Cuáles son? Los que alcanzan para que el oferente recupere su costo de producción y continúe produciendo y ofreciendo en beneficio de los consumidores. Si vendo, conviene que sean los mayores posibles. ¿Cuáles son? Los que el consumidor está dispuesto a pagar en función de lo que necesita y de su poder adquisitivo, para que siga comprando en beneficio del oferente.
Entre estos extremos, el mínimo al que le conviene vender al oferente para no incurrir en pérdidas y el máximo que el consumidor está dispuesto a pagar en función de su necesidad y poder adquisitivo, se fija el precio, que es el resultado del acuerdo entre las partes: el precio al que el oferente está dispuesto a vender y al que el consumidor está dispuesto a comprar. El precio es resultado de ese acuerdo y conviene que sea el más bajo posible.
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