- Solo tres de cada diez estadounidenses aprueban la gestión de Trump en las negociaciones comerciales. En varios estados, empresas han cerrado o achicado sus plantillas de trabajadores y miles se quedaron sin empleo.
Por Bernard Condon — The Associated Press
Nelson Vandermeer votó por el Partido Republicano durante décadas, pero se mostró reticente a apoyar al presidente Donald Trump, temiendo que el plan republicano de imponer aranceles a las importaciones perjudicara a los trabajadores más que beneficiarlos.
El año pasado, la premonición de Vandermeer se cumplió de una manera muy personal. Este hombre de 62 años perdió su empleo como diseñador de productos en Howard Miller, un fabricante de relojes que dependía de piezas producidas en el extranjero. Tras un siglo de actividad, la empresa —con sede en Zeeland, Michigan— cerró su fábrica, vendió su inventario y su marca, y despidió a casi 200 trabajadores.
“Y todo eso de traer empleos de vuelta quedó en nada”, comentó Vandermeer. El próximo mes, planea votar exclusivamente por candidatos demócratas en las elecciones de mitad de mandato.

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