David Páramo - Dinero en Imagen
Hace unos días, José Merino le dijo al Padre del Análisis Superior en su programa de Imagen Radio que la digitalización de la economía se daría en la medida en que fuera fácil y accesible para las personas. El director de la ATDT ha venido a destrabar uno de los más grandes nudos del sistema financiero mexicano: el uso excesivo del efectivo. Él no se ha complicado con la visión anquilosada de la ABM, presidida por Emilio Romano, que se divide entre discusiones de salón y el interés particular de algunos de sus miembros que, dicen, ahora sí ya aceptaron las ventajas de la digitalización.
Ciertamente, los banqueros tienen razón en que CoDi y DiMo no tienen una orientación de mercado, como lo demuestra la poca aplicación que tiene con respecto a modelos similares que se han utilizado en el mundo, a pesar de que el SPEI del Banco de México, gobernado por Victoria Rodríguez, fue pionero en la implementación de esta carretera para las transacciones digitales.
Sin embargo, el asunto va mucho más allá de las posiciones personales de Othón Moreno, director de Sistemas de Pagos e Infraestructuras de Mercados del Banco de México, puesto que el instituto central lanzará en septiembre una nueva versión de CoDi y DiMo que, justamente, va en el sentido planteado por Merino: hacer mucho más fácil el uso de los pagos digitales y eso pasa, necesariamente, por disminuir el número de pasos para hacer los pagos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario