- La presidenta de México se pregunta sí su vecino del norte quiere influir en las elecciones de 2027 con el ‘caso Rocha Moya’ en un discurso que se centra en la defensa nacionalista
Elia Castillo Jiménez - Carlos Carabaña - México - El País
Con un tono inédito en sus discursos públicos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha subido al estrado en el Monumento a la Revolución para celebrar, en un mítin proselitista, que hace dos años ganó las elecciones que la convirtieron en la primera mujer en dirigir el país. Además de repasar lo que considera los mayores logros de su Administración, la presidenta ha cargado contra el “injerencismo extranjero” y se ha preguntado sí Estados Unidos quiere influir en las elecciones mexicanas de 2027 a través de las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de colaborar con narcotraficantes. “México no es piñata de nadie”, ha añadido, reclamando una defensa de la soberanía nacional con recados tanto para personas concretas, como los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional, como para entes abstractos tipo los “sectores conservadores, nacionales e internacionales” que quieren, asegura, hacer descarrilar a su Gobierno.
La presidenta ha encabezado este domingo una concentración masiva en el Monumento a la Revolución para conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral. Aunque el acto se ha delineado oficialmente como un ejercicio de rendición de cuentas, la convocatoria parece una medición de fuerza política y movilización de partido en defensa del proyecto de la Cuarta Transformación.
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