- Muchos expertos llevaban tiempo advirtiendo de la posibilidad de una nueva pandemia. Detectar la siguiente es complicado, pero este caso demuestra que hay un gran margen de mejora para reducir riesgos

Un grupo de gente compra en un mercado de la ciudad de Wuhan, en ChinaREUTERS TV / REUTERS (REUTERS)
Hace solo un año, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud advertía de que la amenaza de una pandemia de gripe seguía presente. “El riesgo de que un nuevo virus de la gripe se propague de los animales a los seres humanos y cause una pandemia es constante y real. La cuestión no es saber si habrá una nueva pandemia de gripe, sino cuándo ocurrirá”, decía entonces Adhanom. No era el único. En febrero de 2017, Bill Gates advirtió de que, sin medidas drásticas, un patógeno que se contagia por aire y se mueve rápidamente “podría matar a más de 30 millones de personas en menos de un año”. En todo el mundo, los expertos intentaban adelantarse al momento en que alguna cepa de gripe aviar, de las que matan a la mitad de los infectados pero solo se transmiten ocasionalmente a humanos, diese el salto y comenzase a contagiarse con facilidad entre los de nuestra especie.
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