- Los ecos de la inseguridad, la pobreza y el miedo retumban tras el tiroteo que cimbró a Cuernavaca, en el Estado mexicano de Morelos
"Ta, ta, ta, ta, ta, ta". María imita el estruendo de los disparos. Aún se recuerda tumbada en el suelo. A quemarropa. A plena luz del día. A un costado del Palacio de Gobierno. En el primer cuadro de la ciudad. Así fue el tiroteo que replica María, el del pasado miércoles en Cuernavaca, en el Estado mexicano de Morelos, que dejó dos muertos, dos heridos y una huella indeleble por el sello crudo y temerario del ataque. "Ta, ta, ta", repite esta vendedora de 39 años, con un negocio muy cerca de donde sucedió el crimen. "Ta, ta, ta". Aún escucha las balas. "Ta, ta, ta". Aún tiene miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario