lunes, 3 de octubre de 2011

"EUROPA VIVE ALGO NO MUY DISTINTO A UNA RECESIÓN"

"Se está muy lejos de acordar una tasa sobre transacciones financieras"
"Sin la participación de los acreedores privados, el tema de Grecia no marcha"
LUIS DONCEL – EL PAÍS
Tras seis años al frente del club que agrupa a los 34 países más ricos del mundo, Ángel Gurría (Tampico, México, 1950) puede presumir de tener un puesto privilegiado para observar la economía internacional. Al secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que viajó a Madrid para participar en un acto del IE Business School, le queda todavía tiempo en la OCDE para analizar las nuevas mutaciones de una crisis que comenzó hace ya cuatro años.
Pregunta. Diversos organismos hablan del riesgo de una segunda recesión. ¿Está el mundo condenado a recaer en el hoyo?
Respuesta. No estamos condenados a nada. Hay un claro debilitamiento de la recuperación, que a principios de año era más fuerte. Europa, cuyo crecimiento tiende a cero, no va a entrar en una recesión técnica, pero lo que vemos no es muy diferente.
P. El FMI hizo una llamada casi a la desesperada para que los Gobiernos tomaran las medidas necesarias. ¿Ve resultados?
R. Europa debe avanzar en la recapitalización de los bancos, evitar el contagio de Grecia... Todo esto es necesario. Pero, ¿de dónde va a venir el crecimiento? Hay muy poco espacio para la política monetaria y la fiscal. ¿Qué nos queda? Las reformas estructurales (educación, innovación, competencia, servicios de red, crecimiento verde...), que son las que permitirán crecer a medio plazo. Y no olvidarnos de lo social, de los 13 o 14 millones de parados que hay ahora más que antes de la crisis solo en los países de la OCDE.
P. En el debate entre EE UU, que apuesta por los planes de estímulo, y Europa, que pone el énfasis en la austeridad, ¿quién tiene razón?
R. Tratamos de bajar los déficits y al mismo tiempo luchar contra el paro y el debilitamiento de la recuperación. Hay que remar dos veces más fuerte. EE UU ha aprobado un paquete de 450.000 millones de dólares [337.000 millones de euros] para crear empleo a corto plazo. Y trata de estabilizar a largo. Si hay un margen creíble en el medio plazo para ajustar las cuentas públicas, puedes responder a corto a la coyuntura. En Europa, quizás haya menos margen.
P. En su último informe, el FMI reclama un ajuste fiscal "no demasiado rápido porque afectaría al crecimiento, ni demasiado lento". ¿Dónde está la frontera? ¿Ha ido Europa demasiado lejos?
R. En España, Inglaterra o Italia se había agotado el tiempo y era necesario empezar ya. En otros casos había que lanzar la señal de que el proceso comenzaba, pero cuando la economía se ralentizó tanto, se podía haber ido un poco más despacio. El problema es que los mercados y las agencias calificadoras presionan. El equilibrio es muy complicado.
P. ¿Puede Grecia salvarse de la suspensión de pagos?
R. Sin la participación de los acreedores privados, el tema de Grecia no marcha. Y digo participación, no solo que se les haga un arreglo a 30 años, porque ahora se les ha garantizado el monto de los pagos pero agregando peso a la deuda, y entonces puede resultar más caro el caldo que las albóndigas, como decimos en México. Puede ser contraproducente. Si el problema es la alta deuda, la solución quizás no sea poner más aún.
P. En mayo del año pasado usted dijo a este periódico que el euro no está en peligro. ¿Repetiría hoy lo mismo?
R. Sí, absolutamente. Que un país que representa el 2% de la economía regional tenga problemas de deuda no quiere decir que la moneda común esté en peligro. El error estratégico fue vincular estos asuntos a la estabilidad del euro en general. A partir de ahora, el asunto es muy sencillo: si quieren una red de salvamento poderosa, hay que tener elementos que aseguren que no se va a usar esa red.
P. En el G-20 se llegó a hablar de refundar el capitalismo. Dos años más tarde, los ciudadanos han sido los perjudicados, pero la regulación de los responsables de la crisis no ha llegado. ¿Ve motivos para la decepción?
R. Yo participo en el G-20 y nunca he oído a nadie que se está refundando el capitalismo. Eso aparece en las discusiones académicas, pero no en el G-20. Son gentes demasiado prácticas y ocupadas en temas concretos. Se están tomando medidas para resolver los problemas que descubrimos por omisión y por cuatro fracasos enormes: en regulación, supervisión, gobierno corporativo de las empresas y gestión del riesgo. En estos aspectos ha habido algún avance.
P. ¿Qué opina del impuesto sobre transacciones financieras que propone el presidente de la Comisión Europea?
R. Hay varias propuestas. Que sirva para luchar contra el cambio climático, contra la pobreza, para compensar los costes de la crisis bancaria, para equilibrar los presupuestos... El G-20 está muy lejos de tener un consenso. Igual se logra en Europa, aunque no todos los países están de acuerdo.

domingo, 2 de octubre de 2011

URGEN A DIPUTADOS ATENDER AL SECTOR AGROALIMENTARIO


De mantener el abandono en el sector agroalimentario se presentarían elevados precios y menor acceso de la población a la alimentación. Foto: OEM-Informex

Patricia Torres / El Sol de México

Ciudad de México.- El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, señala que de no atender los problemas del sector agroalimentario, podrían incrementarse los 28 millones de personas que actualmente no tienen acceso a la alimentación.

En el documento "Análisis mensual de productos básicos: septiembre 2011", se resalta la importancia de darle un continuo seguimiento a los indicadores del sector, sobre todo cuando en lo que va del año hay una menor superficie de siembra, cosecha y producción y, en contraparte, aumentó en la superficie siniestrada y las importaciones.

De mantener esa situación, precisa el estudio, se presentarían elevados precios y menor acceso de la población a la alimentación.

Se detalla que con base en los resultados presentados en el V Informe de Gobierno 2011, se analizan algunos indicadores del sector agroalimentario en México que permiten observar la situación de la dependencia y seguridad alimentaria que presenta el país.

Los acontecimientos climatológicos atípicos como las heladas ocurridas a principios de febrero y las sequías del segundo trimestre de 2011, afectaron la superficie de siembra y los rendimientos de cosecha de varios granos, hortalizas y tubérculos.

Tales sucesos ocasionaron que al primer semestre del año, el Producto Interno Bruto agropecuario cayera en 1.0 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, después de que al cierre de 2010 creció a una tasa de 4.0 por ciento anual.

El CEFP precisa que estos hechos contrastan con las cifras de siembra y cosecha presentadas en el informe, donde se señala que de los 13 millones 373 mil hectáreas que se tiene previsto sembrar de granos y oleaginosas en 2011, se coseche la misma superficie, lo que quiere decir que en el documento no se considera ninguna hectárea siniestrada, "en un año donde la presencia de fenómenos climatológicos elevaron considerablemente el índice de siniestralidad de productos agrícolas".

Abunda que la Secretaría de Agricultura señala que productos como el cártamo, el maíz y las calabacitas reportan índices de siniestralidad mayores al 30 por ciento hasta el mes de julio de este año.

En cuanto al volumen de producción, destaca un incremento en el sorgo, maíz, trigo y arroz, hecho que contrasta con el incremento en el valor de las importaciones de estos productos que aumentaron en junio de 2011 en 255 por ciento, 128.4 por ciento, 63.2 por ciento y 11.2 por ciento anual, respectivamente.

En el documento se menciona que otro de los indicadores a destacar es el coeficiente de dependencia alimentaria de un país, que de acuerdo con la FAO, se mide como el gasto de las importaciones alimentarias respecto de los ingresos totales por exportaciones.

Hasta el mes de julio, el grado de dependencia de México se ubica en 7.4 por ciento, 0.3 puntos porcentuales más que al cierre de 2010.

En cuanto al grado de dependencia de los granos básicos, destaca la proporción que representan las importaciones respecto al consumo nacional que aumentó en cultivos como el arroz, que de una cifra estimada a 2010 de 74.1 por ciento se ajustó para 2011 en 75.4 por ciento; el de trigo, que para 2010 se estimó en 40.1, para 2011 se espera sea de 50.9 por ciento.

Con relación a la soya, en 2010 la proporción de las importaciones respecto al consumo total nacional se ubicó en 95.7 por ciento y se estima que en 2011 esta relación disminuya a 94.3 por ciento; no obstante, continúa siendo el cultivo con mayor grado de dependencia.

Para el caso del maíz y el sorgo, las estimaciones se ajustaron a la baja; sin embargo, en caso de que en el próximo ciclo otoño-invierno no se recupere la producción, las importaciones de estos granos difícilmente llegarán a disminuir, como se estima en el informe.

LA BANCA ES MÁS UN FRENO QUE UN MOTOR PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS: ESPECIALISTA

Franca caída en las tasas de inversión productiva y a los servicios, dice Eréndira Sandoval
Los tecnócratas son camarillas ávidas de poder, afirma autora de libro presentado en Casa Lamm
Israel Rodríguez J. / Periódico La Jornada
Hoy el sistema bancario dominado por instituciones extranjeras representa más un freno que un motor para el desarrollo económico del país. Existe un mediocre nivel crediticio en el que las tasas anuales de inversión productiva y a los servicios ha venido en franca caída, aseguró Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, coordinadora del laboratorio de documentación y análisis de la corrupción y la transparencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La autora del libro Crisis, rentismo e intervencionismo neoliberal en la banca: México (1982-1999), galardonada con el Premio Manuel Espinosa Yglesias 2009, al hacer un amplio análisis del proceso de nacionalización, privatización y extranjerización de la banca en México, afirmó que hoy como nunca sabemos que los supuestos "tecnócratas" de ayer y hoy no son más que camarillas ávidas de poder y ganancias articuladas a renovados compromisos políticos.
Durante la presentación del volumen realizada en Casa Lamm, señaló que Carlos Salinas entregó el control de la banca a una pandilla de "casabolseros" que de forma irresponsable, lucraron y especularon con el dinero de todos los mexicanos. Lo único que tenían estos "empresarios" de nuevo cuño que se colaron en el sistema financiero con el falso boleto de los "negocios bursátiles", era una clara cercanía personal y política con quien entonces les repartió "el pastel".
Por su parte, Ernesto Zedillo, como artífice principal del multimillonario atraco a la nación mediante el rescate a los banqueros a través del Fobaproa, vive exiliado en Yale, su alma máter neoliberal. Junto con los otros conspicuos y torpes "tecnócratas", el ex presidente dejó sumido al país en el desastre económico, con una banca extranjerizada que "nos tiene sin soberanía en el sistema de pagos y de crédito", y con una ominosa deuda pública de origen anticonstitucional que hoy alcanza ya 20 por ciento del PIB.
Sin embargo, a pesar de todas sus torpezas macroeconómcias y políticas, o quizá precisamente por ellas, Zedillo Ponce de León hoy forma parte de los consejos de administración de Citigroup, Procter & Gamble, Alcoa, Union Pacific, Global Development Network; Coca Cola Company y, más recientemente, Prisa, que con agrado pagan hoy puntuales a quien ayer tan bien les sirviera desde la Presidencia de México.
Irma Eréndira Sandoval, la también integrante del Instituto de Investigaciones Sociales, aseveró que mientras el régimen actual (Calderón, Carstens, Cordero y Meade) simula gran "valentía" en su trato hacia los "privilegios" del Sindicato Mexicano de Electricistas o en contra de trabajadores mineros, no se ha atrevido a poner freno a los banqueros y sus tendencias rentistas y depredadoras del ahorro nacional.
"En lugar de seguir exprimiendo a los pobres contribuyentes cautivos, habría que tomar el toro por los cuernos y regular las operaciones activas y pasivas de la banca para reducir al mínimo los márgenes de intermediación, así como obligar a los banqueros a financiar el desarrollo".
En la presentación del libro auspiciado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, también participaron el politólogo e investigador del Colegio de México, Lorenzo Meyer; el analista político Leonardo Curzio; el asesor financiero de diversos consorcios internacionales Rogelio Ramírez de la O y el ministro Genaro Góngora, quienes coincidieron en que estos hechos demuestran que "estamos en un país extremadamente corrupto" y necesitamos un cambio radical.

EL VIAJE MORTAL DE LA EUROZONA

Las élites políticas de la UE no cuestionan el dogma de la moneda fuerte y la austeridad
PAUL KRUGMAN / EL PAÍS
¿Es posible estar aterrorizado y aburrido al mismo tiempo? Así es como me siento respecto a las negociaciones que están teniendo lugar ahora sobre la forma de responder a la crisis económica de Europa, y sospecho que otros observadores comparten este sentimiento.
Por una parte, la situación de Europa es realmente, realmente, alarmante: con países que representan un tercio de la economía de la zona euro sometidos ahora a un ataque especulativo, la existencia misma de la moneda única se ve amenazada; y un fracaso del euro podría causar un daño enorme al mundo.
Por otro lado, los responsables políticos europeos parecen dispuestos a ofrecer más de lo mismo. Probablemente encontrarán un modo de proporcionar más crédito a los países en apuros, que puede que escapen al desastre inminente, o no. Pero no parecen nada dispuestos a admitir un hecho crucial; concretamente, que sin políticas fiscales y monetarias más expansivas en las economías más fuertes de Europa, todos sus intentos de rescate fracasarán.
Esta es la historia hasta la fecha: la introducción del euro en 1999 provocó un enorme incremento de los préstamos a las economías periféricas de Europa, porque los inversores creían (erróneamente) que la moneda compartida hacía que la deuda griega o española fuese igual de segura que la alemana. Contrariamente a lo que se suele oír, este incremento de los préstamos no sirvió en su mayoría para financiar los derroches en el gasto gubernamental; de hecho, España e Irlanda registraban superávits presupuestarios justo antes de la crisis y tenían un grado de endeudamiento bajo. En vez de eso, las entradas de dinero sirvieron principalmente para alimentar un crecimiento enorme del gasto privado, especialmente en vivienda.
Pero cuando el boom de los préstamos terminó de golpe, la consecuencia fue una crisis económica y fiscal. Las recesiones salvajes provocaron un descenso de la recaudación fiscal, lo que esquiló los presupuestos, llevándolos a números rojos; mientras tanto, el coste de los rescates bancarios condujo a un aumento repentino de la deuda pública. Y una de las consecuencias fue el derrumbamiento de la confianza de los inversores en los bonos de los países periféricos.
¿Y ahora, qué? La respuesta de Europa ha sido exigir una estricta austeridad fiscal, especialmente unos recortes drásticos en el gasto público, por parte de unos deudores con problemas, ofreciendo, por otro lado, una financiación provisional hasta que se recupere la confianza de los inversores privados. ¿Puede funcionar esta estrategia?
No para Grecia, que realmente cometió derroches fiscales durante los años de vacas gordas y debe más de lo que es factible que pueda devolver. Probablemente no para Irlanda y Portugal, que por motivos diferentes tienen también unas pesadas cargas de deuda. Pero con un entorno externo favorable -concretamente, una economía europea en general fuerte, con una inflación moderada- es posible que España, que incluso ahora tiene una deuda relativamente baja, e Italia, que tiene un alto nivel de deuda, pero unos déficits sorprendentemente bajos, puedan salir adelante.
Desgraciadamente, los responsables políticos europeos parecen decididos a negar a esos deudores el entorno que necesitan.
Mírenlo de esta forma: la demanda privada en los países deudores se ha desplomado con el final del boom financiado por la deuda. Mientras tanto, el gasto del sector público también se está reduciendo drásticamente a causa de los programas de austeridad. Así que, ¿de dónde se supone que van a llegar el empleo y el crecimiento? La respuesta tiene que estar en las exportaciones, principalmente a otros países europeos.
Pero las exportaciones no pueden crecer mucho si los países acreedores también ponen en práctica políticas de austeridad, lo cual es bastante posible que lleve a Europa en su conjunto a una nueva recesión.
Además, los países deudores tienen que rebajar los precios y los costes respecto a los países acreedores como Alemania, lo cual no sería demasiado difícil si Alemania tuviese una inflación del 3% o del 4%, lo que permitiría a los deudores ganar terreno simplemente teniendo una inflación baja o nula. Pero el Banco Central Europeo tiene un sesgo deflacionista; cometió un terrible error subiendo los tipos de interés en 2008 justo cuando la crisis financiera cobraba fuerza y ha demostrado que no ha aprendido nada al repetir ese error este año.
En consecuencia, el mercado prevé ahora una inflación muy baja en Alemania -alrededor del 1% durante los próximos cinco años-, lo que conlleva una deflación considerable en los países deudores. Esto agravará sus crisis y aumentará la carga real de sus deudas, prácticamente garantizando el fracaso de todos los esfuerzos de rescate.
Y no veo el más mínimo indicio de que las élites políticas europeas estén dispuestas a replantearse su dogma de la moneda fuerte y la austeridad.
Puede que una parte del problema sea que esas élites políticas tienen una memoria histórica selectiva. Les encanta hablar de la inflación alemana de principios de los años veinte (una historia que resulta que no tiene nada que ver con nuestra situación actual). Pero casi nunca hablan de un ejemplo mucho más pertinente: las políticas de Heinrich Bruening, el canciller de Alemania entre 1930 y 1932, cuya insistencia en equilibrar los presupuestos y mantener el patrón oro hizo que la Gran Depresión fuese aún peor en Alemania que en el resto de Europa (y sentó las bases de lo que ustedes ya saben).
Bueno, yo no espero que algo tan terrible ocurra en la Europa del siglo XXI. Pero hay una distancia muy grande entre lo que el euro necesita para sobrevivir y lo que los dirigentes europeos están dispuestos a hacer o, incluso, a considerar. Y dada esa distancia, es difícil encontrar motivos para el optimismo.
Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y fue premio Nobel en 2008. © 2011 The New York Times News Service. Traducción de News Clips.

TRES NOBELES INDIGNADOS

Parece ser que, en esta Gran Recesión, se está volviendo a editar la extraña circunstancia de marginar las ideas de las mentes económicas más brillantes, tal y como sucediera con las propuestas de Keynes durante la Gran Depresión de los años 30.
Ese mismo despropósito están viviendo tres Nobeles de economía, Peter Diamond, Joseph Stiglitz y Paul Krugman. No son poca cosa. Sin lugar a dudas son extraordinarios, quizás las cabezas más privilegiadas y más preparadas intelectualmente de todo el orbe de economistas vivos. Lo atestiguan no sólo sus premio Nobel, sino el haber escrito, entre los tres, seis de los veinte artículos más influyentes en los 100 años de historia de la American Economic Review, como se detalla en el reportaje central de este número de El Semanario. Con esa carta de presentación, bien merecería que las autoridades políticas les prestaran un poco más de atención.
Sin embargo, no lo hacen, y así van las cosas. Dos años después de que concluyera la primera recesión, la economía mundial se vuelve a desfondar y parece abocada a una nueva recesión, con EU y Europa a la cabeza. No les hacen caso, las cosas no están saliendo bien.. pero siguen sin hacerles caso.
Ellos, precisamente ellos (quienes lo pueden hacer con más autoridad que nadie), se quejan de que los fracasos en las políticas económicas se debe a que son las “malas ideas” las que campean en el discurso político y económico dominante. Entre esas malas ideas hay varias que critican a destajo.
Una de ellas es la tentación de retirar la políticas de expansión monetaria de forma prematura. El Banco Central Europeo (BCE) así lo hizo, empezó a subir las tasas de interés antes de tiempo, y ya se están arrepintiendo y pronto pueden dar marcha atrás.
Otra es el discurso neoliberal, interesado y falso, de que, pese a la hecatombe global, económica y financiera, que provocaron unos mercados excesivamente libres, flexibles, potentes, sofisticados, complejos y poco transparentes, son estos mercados los más eficientes y competitivos, los que aportan un mayor crecimiento y bienestar, y no precisan de una mayor regulación. Estos tres Nobeles atacan esa idea y piden que se meta en cintura, cuanto antes, al sistema financiero: que sean sometidos a una regulación y supervisión más rigurosa, y que los Estados, que se han visto desplazados por el poder del mercado, recuperen una mayor cuota de poder. Cosas se han hecho, cierto, pero no es suficiente y existen aún muchos privilegios dentro del sistema financiero que deben ser abolidos.
Pero, como sucedió con Keynes, donde más desencuentros se producen entre sus discursos y las políticas oficiales es en la política fiscal. Primero, sostienen que hay margen, sobre todo en EU, para una política fiscal más agresiva en el corto plazo, y que es falso que los mercados estén castigando a EU por su indisciplina fiscal. La confianza de los inversionistas en EU sigue firme, y buena muestra de ello es que las tasas de interés de largo plazo se han hundido esta semana a nuevos mínimos históricos. El discurso contrario, el de los republicanos, sólo busca acabar con el Estado.
Segundo, si existe ese margen debe ser aprovechado, y debe hacerse con más gasto público y no con recortes de impuestos, cuya efectividad para impulsar a la actividad es menor. Y tercero, los más pudientes, contrariamente a lo que se propone, deben de financiar buena parte del gasto público soportando mayores impuestos, más en un contexto de creciente desigualdad social.
En el resto del mundo, por otro lado, tienen claro que la solución para Grecia no es una draconiana austeridad que castiga inútilmente a una ciudadanía, sobre todo a los más vulnerables, harta de soportar tantos sacrificios sin perspectivas de que la situación vaya a mejorar (por el contrario, sigue empeorando)
Derivado de todo esto se infiere que estos tres Nobeles no sólo proponen una estrategia económica distinta para superar la crisis, sino que demuestran una mayor sensibilidad social, al tratar de descargar y aliviar el costo que soportan las clases más desfavorecidas para financiar la recuperación.
Por todo esto, traen ideas más frescas, distintas a las que machaconamente se escuchan en los medios, si bien ellos, sobre todo Krugman y Stiglitz, son muy mediáticos (también lo era Keynes y no por eso le hicieron mayor caso) y se sienten más cercanos a los movimientos de indignados que se levantan por el mundo, a los que comprenden cabalmente el por qué de su malestar. Por eso no fue extraño ver a Stiglitz en el parque del Retiro de Madrid apoyando y arengando a los indignados, ni tampoco sorprendió que a Diamond ni siquiera lo dejaran sentarse en la Fed. Es claro que las élites políticas no los quieren, sobre todo la derecha.
Fuente: El Semanario Sin Límites

LA CRISIS QUE SE ACERCA, Y LA DE MÉXICO

Antonio Gershenson / La Jornada
La crisis no ha estallado. Todavía no decrece la producción. Pero vamos a ver algunos ejemplos y veremos si viene en camino, o no. Y qué con México.
La nueva directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dicho a los países que deben hacer los ajustes necesarios para restablecer la confianza. Dice que hay un camino a la recuperación, pero cada vez más angosto, y que debía prevalecer la cooperación sobre la competencia.
En publicaciones especializadas internacionales se habla de una situación que puede llegar a una crisis como la iniciada en 2008, pero peor. Que los gobiernos buscan soluciones, pero los inversionistas están desconfiados, en especial ante la crisis en Europa y la recesión en Estados Unidos. En este caso, el presidente Obama planteó un proyecto de inversiones para contrarrestar el desempleo, pero la mayoría de congresistas, republicanos, dice que lo va a rechazar. Y el desempleo en ese país sigue siendo un problema de primer orden.
Lo que sigue suena al preludio de una crisis. La valuadora Moody’s degradó a 3 de los principales bancos de Estados Unidos. El BofA (Bank of America), el mayor por el valor de sus acciones, fue bajado de la categoría A2 a Baa1, y la evaluación de deudas de corto plazo bajó de primera 1 a primera 2. El Citigroup (tercer lugar) también bajó de primera 1 a primera 2, pero la evaluación de largo plazo siguió siendo A3. Y Wells Fargo, el mayor operador de hipotecas, fue degradado de A1 a A2 pero siguió en primera 1 para deudas de corto plazo.
En Europa, la situación de Grecia está en un momento agudo. Huelgas, movilizaciones y el bloqueo muestran que la gente no quiere la imposición de una reducción del gasto público y del ingreso popular. Los principales países europeos insisten en aplicar esto. Y otros países de ese mismo continente tienen problemas similares al de Grecia.
Esto es muy visible, incluso en nuestro país. Pero no se ve que Alemania, que quiere imponer el orden en el sentido neoliberal, va de bajada. Su aumento del producto nacional bruto era, en 2010, de 3.1 por ciento. En el primer trimestre de este año, ya fue de 1.3 por ciento. Y en el segundo trimestre, de 0.1 por ciento. No tiene déficit como otros, tiene más ingresos que gastos, pero su producción está al borde de la caída.
A Islandia, que rompió esas reglas neoliberales, que acordó y logró que no haya reducciones en el gasto social, que tiene ahora un crecimiento de 2.5 por ciento, que paga tasas de interés menores que otros países europeos, y las paga a largo plazo, no le han pasado las cosas que al pueblo griego, por ejemplo.
Por cierto, yo tenía la impresión de que las agencias noticiosas de las potencias decidieron no enterarse de lo que pase en Islandia. Ahora me parece que es toda la región. ¿O alguien se había enterado por los medios de que en Oslo, Noruega, salieron a las calles 200 mil personas en favor de la democracia?
Países como Brasil, Turquía y China ponen más el acento en el crecimiento económico. Incluso se habló de una especie de ayuda de países en desarrollo a otros desarrollados, aunque eso no ha prosperado. El comercio entre China y los países árabes subió en el primer semestre, de 2010 a 2011, en 36 por ciento.
El comercio exterior de Centro y Sudamérica ha cambiado mucho en 15 años. Los bloques comerciales y generales entre países han dado resultado. El comercio entre unos y otros países de la región ha aumentado de manera muy importante. Y ha aumentado su comercio con China. India y algunos países africanos. En especial, ha aumentado el comercio entre Brasil y China, incluyendo, por ejemplo, el financiamiento por China de un complejo petroquímico en Brasil. Obviamente, Estados Unidos y Europa han perdido buena parte de ese mercado, lo mismo que el árabe. Y el efecto sobre esos países latinoamericanos, de los problemas de Estados Unidos y Europa, es mucho menor que antes.
México, por el contrario, mantiene la prioridad del comercio con Estados Unidos, y el segundo lugar es Europa. Esto nos costó, en la anterior crisis iniciada en 2008, un decaimiento del producto interno bruto de 6 por ciento.
Obviamente, esto no se va a frenar con discursos. Se mantiene nuestra dependencia, y esos son los hechos. La mayor parte del mercado interno está castigada por la baja de salarios, el decaimiento del empleo, y en especial del empleo estable. Este mismo mercado está castigado por los aumentos a los precios de gasolina, electricidad y otras formas de energía, no sólo de manera directa para el consumidor, sino influyendo en el encarecimiento de muchos bienes y servicios. También, la inseguridad laboral hace que la gente compre menos. Y el campo, que no se diga que es el gran mercado interno.
Lo que debería ser la fuente de desarrollo económico, las industrias petrolera y eléctrica, se han convertido en fuente de enriquecimiento para empresas, principalmente extranjeras, y para los funcionarios, y pues tampoco van a generar crecimiento económico.
Si las principales fuentes de nuestras exportaciones se vienen abajo, como está pasando como vimos, y con un mercado interno deprimido y decreciente, pues eso quiere decir que vamos a entrar en crisis.

EL PRECIO DEL PETROLEO EN 2011

José Antonio Rojas Nieto / La Jornada
En una pequeña conversación entre algunos miembros del Observatorio Ciudadano de la Energía, me hace una amable corrección Sergio Benito Osorio cuando señalo que según informes internacionales (www.swfinstitute.org), el Fondo de Estabilización Petrolera de México concentra ya 6 mil millones de dólares. Y agrego que los altos precios de petróleo del 2008 permitieron la más importante acumulación de excedentes petroleros de la historia por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Pero Osorio acota: "no han sido los más altos. En 2011 serán aún más". Efectivamente. A pesar de que en julio de 2008 nuestra mezcla mexicana de exportación alcanzó una cotización spot de 132.71 dólares por barril –precisamente el 14 de julio y también precisamente la máxima de nuestra historia petrolera– no fue 2008 el año de precios promedio más altos. Lo será este 2011.
Y es que en términos del promedio anual del precio de nuestra mezcla, y pese a ese elevadísimo nivel registrado el día de aniversario de la Toma de la Bastilla, el severo derrumbe de precios que le siguió, impidió que el promedio anual de 2008 superara los 100 dólares por barril. Fue de 84.41 dólares. Para estimar la magnitud de ese derrumbe baste decir que entre ese día de máxima cotización en julio y el 22 de diciembre de ese mismo año descendieron 104.29 dólares, hasta cotizarse en 28.42 dólares. Cotización muy baja.
Sin embargo, se habían registrado cotizaciones menores –incluso en términos de dólares constantes– a inicios de 1986 y finales de 1998. Se alcanzaron niveles cercanos a los siete dólares por barril. Por cierto, el bajísimo nivel de finales de 2008 ya daba indicios de la tremenda desaceleración económica que se iniciaba y la regresión económica severa que se registraría –como de hecho aconteció– en 2009 y que hoy, por desgracia, está de regreso, luego de una raquítica, raquitísima, recuperación.
Sí, hoy en día y tomando como ejemplo la economía de Estados Unidos, lejos estamos aún de los niveles de empleo, producción industrial y capacidad utilizada de finales de 2008. Pues bien, en 2011–y exceptuando un drástico derrumbe que se considera muy poco probable– se estima que el precio promedio de nuestra mezcla registre no menos de 100 dólares por barril, lo que –como acota correctamente Serio Benito Osorio– vendría a ser el máximo nivel anual de precio registrado por el crudo mexicano de exportación.
Sin embargo –acotaría– aun con ese máximo nivel histórico de precio anual, no se tendrá el máximo nivel de ingresos oficiales por concepto de excedentes petroleros, formalmente denominados derechos de extracción de hidrocarburos. ¿Por qué? Por el drástico y violento descenso de la producción de Cantarell: 2.136 millones de barriles diarios en 2004 y actualmente menos de 500 mil. También por la consecuente baja en la plataforma de exportación: 1.87 millones de barriles diarios en 2008 y cerca de 1.20 millones en 2011.
¿Qué monto de excedente petrolero, entonces, podemos esperar para 2011? Con los últimos datos fiscales y petroleros oficiales, poco más de 60 mil millones de dólares. Algo similar podría registrarse en 2011. Ya lo veremos. Se trata de niveles de ingreso gubernamental no tributario muy altos. Muy muy altos. No obstante inferiores al elevadísimo de 2008, que fue de 81 mil 170 millones de dólares. Sí, en ese año se registró el ingreso de excedentes petroleros más elevado de nuestra historia fiscal.
Ningún gobierno recibió tantos recursos petroleros en un solo año. Ninguno. Jamás. En 2008 esos excedentes petroleros representaron 6.4 por ciento del PIB. Nivel similar respecto del PIB se registró en 1983. Menos por el alto nivel de ingresos petroleros y más por el bajísimo nivel del PIB de ese año. Hoy en día, pese al desastre petrolero mexicano, una demanda mundial en ascenso –aunque con bajas como la actual– exige yacimientos de costos mayores para ajustar los consumos. A México esto le permite todavía altos excedentes petroleros.
Por ello en este sexenio –en este lamentable sexenio– el gobierno habrá reunido cerca de 60 por ciento más de excedentes petroleros que el de Vicente Fox, que ya había sido el más alto de la historia con más de 200 mil millones de dólares. Sí, Calderón habrá reunido cerca de 350 mil millones de dólares actuales. Con los de 2011 casi ajustará 290 mil millones de dólares. Ni más ni menos. ¿Y?

LOS DILEMAS DEL EURO

LUIS RUBIO / EL NORTE
La idea del euro constituyó un enorme desafío para muchos países que nada tienen que ver con la Unión Europea. Después de años de crisis económicas, altibajos políticos e inflación, muchas naciones, sobre todo de América Latina, veían con envidia la oportunidad de oro que parecía presentársele a países como Grecia e Italia: saltarse etapas en su proceso de desarrollo sin tener que pagar sus costos. El euro parecía hacer posible el milagro de tener tasas de interés alemanas con el sol del Mediterráneo. Hoy sabemos que los espejismos pueden salir muy caros: el desarrollo no se da por casualidad; más bien, requiere de gran capacidad de gobierno y disposición a actuar. Lo mismo se puede decir de las políticas de ajuste que hoy están en la palestra de la discusión.
El drama griego tiene muchas causas y componentes pero una muy evidente es que la estrategia que ha adoptado o, más bien, que las circunstancias y sus vecinos le han impuesto, no empata con su realidad interna, sobre todo con su capacidad de gobierno. De no existir el euro, Grecia estaría viviendo una situación muy distinta, quizá más parecida a las que caracterizaron a muchas naciones latinoamericanas en sus momentos de crisis, es decir, una brutal caída que hizo inevitable, más que voluntario, el ajuste fiscal. El euro hizo parecer que el ajuste era voluntario y pocos se lo tomaron en serio. La realidad es que, con euro o sin la moneda común, no hay atajos a la prosperidad.
Las crisis mexicanas fueron muy distintas: comenzaron con circunstancias similares (déficit presupuestal, desequilibrio en la balanza de pagos) pero su dinámica fue enteramente diferente. En ausencia de dólares, el costo de todo lo importado, incluyendo los intereses sobre la deuda, se fue al cielo y eso llevó al colapso de la economía. La disyuntiva era muy simple: el ajuste lo organiza el gobierno o éste ocurría por sí mismo. Un gobierno con capacidad de acción puede establecer prioridades y cuidar ciertos programas; cuando la crisis domina al gobierno no hay prioridad alguna: todo se colapsa. En 1995 el gobierno mexicano acordó con el FMI un déficit cero en el primer año, es decir un ajuste brutal. Gracias al euro, el caso de Grecia ha sido muy distinto, creando una dinámica política que hace parecer que el ajuste es algo opcional. Su compromiso con la UE y con el FMI es el de llegar a un déficit del 10% el primer año: podría parecer que Grecia salió bien librada porque puede tomarla con calma.
Cada una de las crisis mexicanas implicó una brutal caída en la actividad económica (en 1995 la contracción fue de más de 8% del PIB) pero a los cuantos meses el panorama comenzaba a mejorar: realizado el ajuste, las exportaciones comenzaban a crecer y la actividad económica se recuperaba con celeridad. Pero lo más importante no fue el desempeño de la economía, sino la evolución de las expectativas de la población. Los críticos del ajuste denunciaban los despidos, los recortes del gasto y la contracción salarial, pero en cuestión de meses la población pasó de la depresión a un creciente optimismo. En contraste, los griegos, cuyo ajuste es draconiano y a la vez interminable, llevan un año en el proceso y no tienen razón alguna para pensar que las cosas mejorarán en un futuro previsible. Paradójicamente, la existencia del euro, que tantas ventajas ofrecía en los buenos momentos, ahora resulta ser un gran pasivo.
En su momento, al adoptar al dólar como moneda de referencia, Argentina intentó algo semejante al euro pero se comportó exactamente igual como Grecia: llevó una economía desordenada y sin control hasta que la realidad la alcanzó y acabó en una profunda crisis de la que todavía no sale. En México y otras naciones latinoamericanas hubo muchas discusiones sobre la adopción del dólar como moneda de curso legal y un canadiense propuso la idea de crear el "amero" como equivalente del euro en el continente americano. En retrospectiva, parece evidente que los más cautos tuvieron razón.
La moneda de un país no se puede separar de su capacidad de gobierno: se trata, valga la redundancia, de dos caras de una misma moneda. No es casualidad que Irlanda y, en segundo lugar, España, hayan reconocido que no hay salida fácil y, con gran capacidad de gobierno, han realizado el ajuste con seriedad y sentido de inevitabilidad. Por su parte, ahora Grecia ha tenido que adoptar criterios alemanes para los agregados macroeconómicos sin la capacidad real de gobierno que eso entraña en todo lo demás.
La verdadera encrucijada reside en Alemania. Hace ocho años, Alemania y Francia rebasaron los topes fiscales que había establecido el acuerdo de Maastricht pero nadie se atrevió a condenarlos. Algunos argumentan que ese hecho le hizo sentir a los países que hoy están en problemas que los límites eran irrelevantes; de esta forma, mientras que los alemanes se dedicaron a corregir su situación fiscal y elevar dramáticamente sus niveles de productividad, los sureños continuaron disfrutando la vida. Hoy son los propios alemanes quienes enfrentan la difícil tesitura de absorber las pérdidas de sus socios despilfarradores para seguir teniendo las ventajas del euro (y poder exportar con una moneda no excesivamente cara) o abandonar el euro y enfrentar los costos de una moneda tan dura que dejarían de ser competitivos en los mercados de exportación. Costosas las virtudes fiscales de los alemanes...
El hecho simple es que los europeos no tienen salidas fáciles, enfrentan una situación fiscal y bancaria compleja que va a requerir definiciones por demás desagradables en Alemania, donde el electorado no tiene paciencia ni tolerancia para la vida fácil de los griegos e italianos. En lugar de lo deseable, a los alemanes les espera lo que alguna vez sentenció Galbraith, "la política no es el arte de lo posible, sino que consiste en escoger entre lo desastroso y lo indigerible".
Al final del día, todo depende de la capacidad de gobierno que tiene un país y ésta incluye la responsabilidad fiscal y monetaria. Earl Long, un gobernador norteamericano un tanto folclórico, alguna vez afirmó que "algún día Louisiana va a tener un buen gobierno y no les va a gustar nada". Grecia parece estar atravesando por una tesitura como esa. Su tragedia es que no hay una luz al final del túnel, circunstancia que no es cierta en países como Irlanda o España que, por duro que sea el camino inmediato, el futuro no deja de ser al menos promisorio. Los expertos dicen que el verdadero factor clave es Italia porque, a diferencia de Grecia, el colapso de ese país se podría llevar a todos los demás. Tiempos interesantes decía la maldición china.

UN PRECIPICIO COMO EL DE 2008

Los rumores de un 'momento Lehman' en la eurozona ganan intensidad
EDWARD HADAS / EL PAÍS
Qué es lo que convierte un desastre financiero en una recesión profunda? Ahora mismo la respuesta a esa pregunta resulta crucial. Hay un desastre en la eurozona y existen indicios de que el PIB ha dejado de aumentar en gran parte del mundo, pero ni los mercados ni ninguna economía importante se han despeñado por un precipicio como el de 2008. Al menos de momento.
La velocidad y la magnitud del último hundimiento -en solo un año la producción industrial en las economías desarrolladas cayó un 17% y el comercio mundial cayó un 20%, según la consultora holandesa CPB- asombraron a la mayoría de los observadores. La conmoción que causó en septiembre de 2008 la quiebra de Lehman Brothers aumentó enormemente el temor y la restricción del crédito que ya estaban ralentizando la economía mundial. Las autoridades respondieron con unas contramedidas lo bastante importantes para evitar una gran depresión mundial, pero no fueron lo bastante rápidas para detener el declive económico.
La experiencia ha puesto nervioso a todo el mundo. A medida que los políticos europeos trastabillan y la confianza de los inversores se derrumba, los rumores de un momento Lehman en la eurozona adquieren más intensidad. Cuando adquieren un determinado nivel, las preocupaciones pueden convertirse en lo suficientemente graves como para hacerse realidad y precipitar una crisis.
Pero existen buenas razones para esperar que el tejido económico mundial no se destruya. Para empezar, la eurozona en conjunto no tiene nada parecido a la burbuja estadounidense de los créditos para las viviendas y todos los Gobiernos despilfarradores del bloque monetario van por buen camino. También hemos aprendido algunas lecciones ya que hace más de un año que el mundo financiero se prepara para unos descuentos considerables de las deudas griegas.
Pero estas protecciones podrían no ser lo bastante fuertes para resistir un desastre inesperado como el de Lehman. El riesgo más evidente es que los políticos de la eurozona sigan sus peores instintos, pero existen muchos desequilibrios financieros en todo el mundo. Si algo explota, el pánico podría extenderse a las empresas y a la gente normal y corriente.
Todo el mundo debería esperar que eso no suceda. Después de Lehman, las autoridades mundiales podrían ofrecer una ayuda eficaz. Pero actualmente ya no pueden recortarse los tipos de interés de referencia y un mayor número de estímulos, tanto monetarios como fiscales, tendrían las mismas probabilidades de aumentar el pánico que de calmar los nervios.

sábado, 1 de octubre de 2011

ZOZOBRA ECONÓMICA GOLPEA MERCADOS

Finalizan tercer trimestre con pérdidas no vistas desde 2008; en Alemania bajan ventas minoristas

Ricardo Jiménez e Ixel González / El Universal

Los mercados financieros globales acabaron el tercer trimestre con fuertes caídas no vistas desde 2008, derivadas de la incertidumbre sobre la evolución de la economía global y a débiles reportes económicos difundidos en Alemania y China que acentuaron la posibilidad de una recesión económica en el mediano plazo.
Los mercados europeos fueron los más golpeados en el trimestre que concluyó.
El índice accionario DAX de Alemania retrocedió 26.1% entre el segundo y tercer trimestres; el CAC de Francia disminuyó 25.5% y, el IBEX de España, registró una baja trimestral de 18.4%.
Por su parte la bolsa mexicana se redujo 9.0% de forma trimestral, dado el vínculo con la economía estadounidense cuyo índice, Dow Jones, reportó una caída de 12.1%; en tanto, el índice Bovespa de Brasil tuvo una disminución trimestral de 17.5%.
La perspectiva para los mercados accionarios en el corto plazo es incierta, debido a que el entorno macroeconómico mundial ofrece escasa visibilidad tras el debilitamiento de las economías de Estados Unidos y de la Comunidad Económica Europea (CEE).
Este viernes Alemania y China, dos de los principales centros de gravedad del crecimiento y la estabilidad global, reportaron débiles datos de consumo al menudeo y producción manufacturera.
En Alemania las ventas minoristas de agosto cayeron 2.9% contra el descenso de 0.5% estimado y en China el índice de gerentes de compras elaborado por HSBC bajó por tercer mes consecutivo, sugiriendo una contracción en la actividad industrial.
Como consecuencia, inversionistas buscaron refugio en el oro y en la divisa de Estados Unidos, que ganó terreno frente al euro y el peso mexicano. Las bolsas accionarías del mundo retrocedieron otra vez.
Crece temor a recesión
Arturo Espinosa, analista de mercados accionarios de Santander, comentó que los bolsas internacionales presentaron una tendencia general a la baja ante el temor de que el crecimiento económico a nivel global siga desacelerándose y por una creciente preocupación por la crisis de deuda europea.
Agregó que las economías de Estados Unidos y Europa muestran una marcada desaceleración, lo que eleva el riesgo de que caigan en recesión.
Destacó que el repunte de la aversión al riesgo se reflejó en una baja generalizada de los mercados accionarios internacionales, en un fortalecimiento del dólar con respecto a la mayoría de las monedas y en una caída en los precios de los commodities.
Anticipó que la evolución de los mercados en el corto plazo estará ligada al comportamiento de los indicadores que surjan principalmente en Estados Unidos y de las medidas adicionales que tomen en Europa para recuperar la confianza en la zona del euro.
En el mercado de divisas nacional, el dólar ganó 18.6% respecto al peso en el tercer trimestre al pasar de 11.7100 pesos a 13.8835 pesos por dólar spot. En ventanillas la divisa cerró en 14 pesos.
El precio del oro subió 8.2% en el tercer trimestre a mil 618.29 dólares la onza.
En particular, durante septiembre, los mercados accionarios presentaron fuertes movimiento volátiles, observándose en algunas ocasiones caídas superiores al 5%, sobre todo en las bolsas de América y la Zona Euro. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) sufrió en septiembre una pérdida cercana de 6.21% y el índice Dow Jones de EU retrocedió 6.03% el mes pasado.

SINDICALISTAS, MIGRANTES Y GRUPOS SOCIALES REFUERZAN OCUPA WALL STREET

Crece el número de participantes; en Boston, 20 arrestados por protestar ante el Bank of America

Michael Bloomberg declara en la radio que los manifestantes están equivocados al culpar a los bancos; la gente responde que el alcalde no tiene ni idea de lo que habla; representa a los ricos

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Varias centenas de jóvenes han acampado en las cercanías de Wall Street para expresarse contra la codicia empresarial. Foto Roraima Albornoz
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Manifestantes marchan hacia la instalación central de la policía de Nueva York en protesta por el uso excesivo de fuerza contra la población. Foto Reuters

David Brooks Corresponsal / Periódico La Jornada
Estudiantes y trabajadores unidos, tomemos la ciudad, fue una de las consignas que surgieron de la acción Ocupa Wall Street, cuando aparecieron por primera vez algunos contingentes de sindicalistas entre los jóvenes que hace dos semanas impulsaron la protesta para denunciar la avaricia empresarial.

La llamada Plaza Libertad contenía tres o cuatro veces más participantes que antes, y se notaba un giro en lo que hasta ahora había sido un plantón de no más de 200 personas, en su gran mayoría jóvenes blancos universitarios. De pronto aparecieron pancartas anunciando la llegada de representantes del poderoso sindicato de trabajadores del transporte (metro y autobuses municipales) TWU, y estalló una ovación. ¡Bienvenidos!, gritaron los jóvenes.

Un sindicalista del TWU toma la palabra. Las autoridades han prohibido el uso de megáfonos o sistema de sonido en la plaza, y por lo tanto los manifestantes emplean lo que llaman un micrófono humano que consiste en que cada frase que dice un orador se va repitiendo por las filas en coro para que el mensaje llegue a todos. Las palabras del sindicalista se trasmiten así, nutriendo las emociones al repetir que su sindicato aprobó formalmente el apoyo a los jóvenes y por ello venimos aquí para expresar la solidaridad.

También acudieron algunos representantes del sindicato automotriz UAW, representantes de unas cuantas organizaciones sociales (entre ellos educadores), de inmigrantes, y un contingente de abuelas por la paz y Código Rosa, entre otras, que, aun con presencia mínima, mostraban que había un cambio en la conformación inicial de esta iniciativa. De hecho, ya se anunció una marcha de sindicatos y organizaciones comunitarias en apoyo de Ocupa Wall Street para el próximo miércoles.

Con ello podría cambiar el perfil de la iniciativa, que aun con denuncias ampliamente compartidas contra los abusos del sector financiero y lo que afirman es el secuestro de esta democracia por el uno por ciento más rico del país, hasta ahora no había contado con el apoyo explícito de organizaciones sociales.

Somos el 99 por ciento, somos el 99 por ciento, es una de las principales consignas, reclamando que el sistema actual sólo beneficia a los más ricos, mientras cada vez hay más desempleo, familias que pierden su vivienda, estudiantes sin futuro y con deudas cada vez más onerosas.

Una marcha partió de la Plaza Libertad hacia la jefatura de la policía de Nueva York, a unas ocho cuadras, para sumarse a una manifestación que casi llegó a unas mil personas denunciando el uso excesivo de fuerza, y hasta brutalidad, por parte de la policía contra los manifestantes en una marcha el pasado sábado. ¿De quiénes son las calles? ¡Son nuestras calles!, coreaban. Una manta exigía Ocupen todo.

Cambio de actitud en la policía

Lo más curioso es que, también por primera vez, la policía que escoltaba a la marcha cambió de actitud, solicitando ahora con gran amabilidad a la gente que caminara por las banquetas. Después de días de un manejo brusco e intimidante, algo cambió, tal vez porque las imágenes del uso excesivo de fuerza contra manifestantes hace unos días (que ya está bajo investigación de las autoridades) pusieron a la defensiva a los guardianes del orden y sus jefes políticos ante la opinión pública.

La concentración frente a la jefatura de policía también se volvió asamblea general, donde se turnaron varios oradores de diversos sectores, usando el sistema de micrófono humano. Un inmigrante tomó la palabra: “los inmigrantes venimos a este país por las mismas razones que ustedes están ocupando Wall Street… porque en nuestros países no nos podían ofrecer empleo. El imperialismo ha destruido a nuestros países… y cuando venimos aquí, no tenemos derecho a nada…”

Los jóvenes sin experiencia en una iniciativa con casi nula organización más allá de Internet, que empezó de manera poco prometedora, ahora comienzan a ser acompañados por otro tipo de participantes, desde maestros a trabajadores sociales, junto con sindicalistas. La opinión pública, a juzgar por programas de línea abierta en radio y televisión, expresa su apoyo, denunciando a los banqueros y empresarios mientras las mayoría padecen de más recortes de empleo y servicios públicos.

El alcalde Michael Bloomberg declaró en un programa de radio que los manifestantes están equivocados. “Siempre tenemos la tendencia de culpar a la gente equivocada. Culpamos a los bancos. Fueron parte de esto [la crisis]… pero también el Congreso, y todos”. Sus palabras fueron mal recibidas en la Plaza Libertad, donde la gente opinó que el alcalde no tiene ni idea de lo que habla, representa a los ricos, o es hora que deje de hablar y empiece a escuchar si quiere enterarse de soluciones a todo esto.

A la vez, acciones parecidas a las de Ocupa Wall Street se desarrollan en otras ciudades, con planes de ocupaciones y manifestaciones contra la cúpula económica en Los Ángeles, Chicago, Austin y decenas más. En Washington se ha convocado un plantón permanente en la Plaza Libertad contra las guerras y las políticas económicas la próxima semana.

Hoy en Boston, más de 20 manifestantes fueron arrestados durante una protesta contra la crisis hipotecaria frente a las oficinas centrales de Bank of America en el centro de la ciudad. Según organizadores de una coalición de grupos comunitarios y religiosos, que también impulsan acciones en San Francisco y otras ciudades más, miles se congregaron en la calle Federal en apoyo de familias que están perdiendo sus hogares frente a los bancos por no poder pagar sus hipotecas, lo que han sufrido millones de personas por todo el país desde que estalló la crisis. Decenas ocuparon el lobby de las oficinas del banco en lo que es sólo el inicio de acciones de desobediencia civil.

Ante todo esto, algunos se atreven a decir que tal vez podría ser el tan deseado inicio de una primavera estadunidense inspirada por la primavera árabe. Por ahora, apenas florece algo en lo que ha sido un largo invierno para los sectores sociales de este país.


DEUDA: NUEVO RECORD

México SA
En agosto, 4.5 billones
Creel, el chistoretero
Carlos Fernández-Vega / La Jornada
Cada que el gobierno calderonista actualiza el de por sí voluminoso saldo mensual de la deuda interna y externa del sector público federal (lo ha hecho en 57 ocasiones consecutivas) se escucha una campanita para que los votantes recuerden uno de los más jocosos espots de la propaganda electoral panista (repetido sin misericordia durante la campaña de 2006), que pretendía ensalzar a su candidato a la Presidencia de la República, que no era otro que el actual inquilino de Los Pinos. Decía la cantaleta: “Hay formas de que México avance sin deudas… ¡Felipe Calderón te dirá cómo!”
Durante la campaña electoral de 2006 tal propaganda no provocó mayor impacto en la población, pero a estas alturas –consumida la mayor parte de la estancia calderonista en Los Pinos y tras 57 actualizaciones del saldo de la deuda del sector público– se ha convertido no sólo en una de las agresiones más crudas en contra de la ciudadanía, toda vez que siempre es ella la que paga los excesos de sus supuestos gobernantes, sino en invaluable ayuda de memoria para los votantes, que deberán considerarla en el proceso electoral de 2012, pues el personaje que ofrecía, por medio de su partido político, "avanzar sin deudas" y se comprometía a explicar cómo ello sería posible (lo que nunca ha hecho), procedió en sentido exactamente contrario al pregonado cinco años atrás por el aparato propagandístico del blanquiazul.
Tal ha sido el incumplimiento que las proyecciones más conservadoras estiman un crecimiento de la deuda pública cercano a 160 por ciento en el sexenio calderonista. De ese tamaño son los "compromisos" de campaña. Lejos, muy lejos, de explicar cómo haría "avanzar a México sin deudas", el inquilino de Los Pinos y su brillante equipo económico han endeudado aún más a los mexicanos: el primer día de diciembre de 2006 a cada uno de ellos correspondía un débito cercano a 18 mil pesos; cinco años después, tal proporción creció a 41 mil pesos, aproximadamente, sin considerar otro tipo pendientes.
La realidad, pues, inversamente proporcional a las promesas de campaña (no sólo en el tema de la deuda pública, desde luego). El problema es que se avecina la nueva temporada, y los candidatos repetirán la historia, de tal suerte que depende de los propios electores que no les vuelvan a tomar el pelo, como es tradición. Y ayudas de memoria como la citada son útiles a la hora de cruzar la boleta, aunque cierto es que no son muchas las opciones.
Cincuenta y siete meses al hilo (diciembre de 2006-agosto de 2011) de crecimiento sostenido de la deuda pública no es un indicativo que invite a pensar en un cambio de la expectativa. De hecho, para 2012 el inquilino de Los Pinos propone al Congreso que autorice un monto adicional de endeudamiento público interno neto hasta por 395 mil millones de pesos, 20 mil millones más que lo aprobado en 2011, y un endeudamiento externo hasta de 7 mil millones de dólares, 2 mil millones más que el año previo, de tal suerte que el saldo del débito público superaría los 5.2 billones de pesos, cuando menos.
Mientras eso sucede, la Secretaría de Hacienda informó que al cierre de agosto pasado, el saldo de la deuda (interna y externa) del sector público federal alcanzó un nuevo récord: poco más de 4.5 billones de pesos (sólo el débito foráneo suma 111 mil 284.7 millones de dólares, considerados a un tipo de cambio de 12.41 por cada billete verde. Sin embargo, con la devaluación que por estos días se registra el costo en pesos crece sustancialmente, algo así como 200 mil millones de pesos), o lo que es lo mismo 7.34 por ciento más que al cierre de 2010. Lo anterior se traduce en lo siguiente: de enero a agosto de 2001, y como promedio, cada 24 horas el sector público federal contrató deuda por mil 288.2 millones de pesos, hasta acumular 309 mil 168.8 millones en el periodo.
En fin, en los hechos esa ha sido la "forma" de Felipe Calderón para que "México avance sin deudas". Y mientras el electorado guarda el dato para recordarlo en julio de 2012, el informe de la Secretaría de Hacienda detalla lo siguiente: el saldo de la deuda interna neta del gobierno federal al cierre de agosto fue de 3 billones 9 mil 100 millones de pesos, monto superior en 200 mil millones al registrado al cierre de diciembre de 2010. La variación de los saldos se explica por un endeudamiento neto por 234 mil 600 millones, ajustes contables al alza de la deuda indexada a la inflación por 14 mil 100 millones de pesos y un incremento en las disponibilidades del gobierno federal por 48 mil 500 millones.
En agosto, el saldo de la deuda externa neta del gobierno federal fue de 58 mil millones de dólares, cifra superior en 5 mil 600 millones de billetes verdes a la observada al cierre de 2010. Este resultado se explica, dice Hacienda, por un endeudamiento neto de 2 mil 100 millones de dólares, ajustes contables al alza por 700 millones y una disminución de los activos financieros denominados en moneda extranjera por 2 mil 900 millones.
En lo que corresponde al saldo de la deuda interna neta del sector público federal (gobierno federal, organismos y empresas y banca de desarrollo; fuera de este registro queda el débito por Pidiregas de la Comisión Federal de Electricidad y el "rescate carretero", entre otros saldos), al cierre de agosto se ubicó en 3 billones 141 mil 500 millones de pesos, lo que significa un incremento de 221 mil 100 millones respecto del cierre de 2010. Ello obedece a un endeudamiento interno neto durante el periodo de 262 mil 500 millones, ajustes contables al alza por 15 mil 300 millones y un incremento en las disponibilidades del sector público federal por 56 mil 600 millones.
A su vez, el saldo de la deuda externa neta del sector público federal fue de 111 mil 300 millones de dólares, monto superior en 6 mil 600 millones de billetes verdes al registrado al cierre de 2010. Este resultado se explica por un endeudamiento neto de 2 mil 100 millones, ajustes contables al alza por mil 400 millones y una disminución en las disponibilidades del sector público federal por 3 mil 100 millones. Y para incrementar la deuda todavía le quedan 14 meses al calderonato.
Las rebanadas del pastel
Los precandidatos blanquiazules al hueso mayor no hacen campaña política; sólo se dedican a contar chistes, y muy malos. Santiago Creel, por ejemplo, ayer se aventó la siguiente puntada en Celaya, Guanajuato: Acción Nacional debe mantener la Presidencia de la República, porque de lo contrario otros "van a empezar a endeudar al país". Qué cara más dura.

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CALDERÓN LIDERA UNA OFENSIVA ANTIABORTISTA EN MÉXICO

El presidente trata de aprovechar una argucia legal para frenar cualquier iniciativa antiabortista

Calderón pide al Senado que limite la libertad de los Estados para legislar el aborto

La corte rechazó actuar contra leyes antiabortistas

El presidente de México, Felipe Calderón, con el relator especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), el colombiano Rodrigo Escobar Gil. / Alfredo Guerrero (EFE)

En el programa con el que Felipe Calderón se presentó a las elecciones presidenciales de México en 2006, la palabra aborto no existe. El documento sí plantea, en cambio, que el actual presidente promovería "políticas públicas y programas en materia de educación sexual y de prevención de embarazos no planeados que respeten el derecho a la vida desde el momento de la concepción". ¿"Prevenir embarazos no planeados" equivale a condenar a la mujer que ya tiene uno a que se quede así, incluso cuando sea producto de una violación? Al parecer, la respuesta de Calderón es que sí, al menos a la luz de lo visto en los últimos días, jornadas en las que el mandatario encabeza una ofensiva para que la interrupción del aborto esté prohibida en México.
El choque legal en torno al aborto comenzó cuando los Estados de Baja California (norte del país) y San Luis Potosí establecieron que el "derecho a la vida" comienza en el momento mismo de la concepción cuando los dos eran gobernados por el conservador Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece el presidente Calderón. Esta semana, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha discutido dos acciones de inconstitucionalidad presentadas por quienes creen estos Estados fueron más allá de sus competencias. El debate ha rebasado los muros del juzgado y al mismo se ha sumado el propio presidente Calderón y su esposa, Margarita Zavala. Las legislaciones de los Estados en esta materia se sustentan en el llamado Pacto de San José (1981), según el cual México puede legislar excepciones en la protección del "derecho a la vida". El movimiento del presidente Calderón consiste en pedir al Senado que elimine esa declaración.
Para echar abajo la ley antiabortista de Baja California, aprobada en 2008 y que protege al individuo "desde el momento en que es concebido y se le reputa como nacido para todos los efectos legales", la Corte necesitaba de mayoría calificada: 8 de los 11 magistrados. En la tercera ronda de debate, llevada a cabo este miércoles, sólo siete ministros apoyaron el dictamen que invalidaba la legislación estatal. Sin ganar, la minoría conservadora logró que la acción de inconstitucionalidad fuera desestimada por la Corte, con ello queda como estaba la ley antiabortista del Estado.
Contraofensiva contra el aborto

La ley de Baja California es solo una de las 18 legislaciones que surgieron como contraofensiva a la ley del aborto que aprobó la Ciudad de México en agosto de 2008, que permite la interrupción del embarazo hasta antes de la 12ª semana de gestación. Tras esa histórica reforma en la capital mexicana, y de manera casi silenciosa, los 18 estados del país endurecieron sus leyes para resguardar el llamado "derecho a la vida".
Los cambios en las legislaturas locales no hubieran sido posibles sin el apoyo explícito del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que rompió con su raíz laica y decidió abrazarse a la causa de la derecha y pasar cada una de esas leyes prácticamente sin debate en cada caso. En todo ese tiempo, el PRI estuvo dirigido por Beatriz Paredes, señalada hoy como precandidata de su partido a la alcaldía del Distrito Federal en 2012, el territorio más avanzado del país.
Si esas 18 legislaciones locales se quedan como están, tal como establece la Corte Suprema, las consecuencias van más allá del embarazo y alcanzan a campos como los métodos anticonceptivos e incluso la reproducción asistida.
El abogado Alejandro Madrazo Lajous, promotor de la acción de inconstitucionalidad, explicó el lunes que tanto en el uso del dispositivo intrauterino (DIU) como en los procesos de fertilización in vitro, por citar ejemplos, podría caerse, de considerar que cada óvulo fecundado es una "persona", en casos de homicidio. Esto daría lugar a preguntarse, por ejemplo, si al impedir que un óvulo fecundado se implante (por medio de un DIU), o si durante un proceso de fertilización in vitro si se desechan óvulos fecundados, se estaría incurriendo en asesinato.
La voz de la razón

La Academia Mexicana de Ciencias levantó la voz ante la ola de antiabortismo y sostuvo que los preceptos que defienden esos 18 estados significan "en lo científico, una incompatibilidad flagrante entre el concepto moderno, multifacético y complejo de lo que es un ser humano y la simplista, arbitraria y poco informada definición de vida humana".
Martha Lamas, presidenta de Grupo de Información en Reproducción Elegida, una de las más prestigiadas organizaciones sobre derechos de la mujer, declaró a EL PAÍS que el "debate público ha sido muy positivo". En su opinión, "esta no resolución por parte de la Corte lo que va a provocar es postergar una decisión más fuerte. Pero lo que sí es una muy mala señal es el involucramiento del presidente Calderón. Es una falta de respeto a la división de poderes y, me parece, un acto de fanatismo. Recuerdo una frase del filósofo inglés Richard Hare que dice que el fanatismo es ‘la actitud de quien persigue la afirmación de los propios principios morales dejando que éstos prevalezcan sobre los intereses reales de las personas de carne y hueso, al mismo tiempo que permanece indiferente frente a los enormes daños que su actuación ocasiona a millones de seres humanos".
Como era previsible, distintos senadores de la República ya se han pronunciado en contra de la petición que les hiciera Calderón sobre el Pacto de San José, propuesta que difícilmente tendrá éxito a pesar de que su partido es la primera minoría en el Senado, que regula la política exterior mexicana. ¿Por qué Calderón, que nunca se había manifestado sobre una cuestión a debate en la Corte, decide tomar el liderazgo en el tema del aborto justo ahora? Una respuesta la aventura el analista José Carreño Carlon en una columna aparecida este miércoles en El Universal: "Con estos costos y riesgos, es en la obsesión electoral que domina la agenda presidencial donde podría esperar alguna ganancia de su esta operación. El tema cohesiona al PAN y divide al PRI y al PRD. Y todo apunta a la intención de integrar a las campañas la presión del Ejecutivo y su partido —con la jerarquía católica y otras voces conservadoras— para que el Senado remueva el obstáculo de la declaración interpretativa mexicana en el Pacto de San José, a fin de propiciar una legislación nacional que establezca el derecho a la vida desde la concepción y las consecuentes penas para la interrupción del embarazo. Victoria pírrica a la vista".

BUFFET DEFIENDE EL AUMENTO TRIBUTARIO A LOS MULTIMILLONARIOS

La medida podría reportar más de 14.000 millones de euros anuales
DAVID ALANDETE | Washington / EL PAÍS
El inversor y multimillonario Warren Buffett, que se ha convertido en un aliado del presidente Barack Obama en su propuesta de aumentar los impuestos a las rentas más altas de Estados Unidos, vaticinó este viernes en una serie de entrevistas televisivas en la bolsa de Nueva York que, mediante ese método, el Estado podría recaudar más de 20.000 millones de dólares (14.000 millones de euros) anuales. Matizó, además, que la medida afectaría exclusivamente a las 50.000 mayores fortunas de Estados Unidos.
Buffet ratificó su apoyo a la idea de aumentarlas tasas a los multimillonarios que no pagan lo suficiente porque sus ingresos provienen de inversiones financieras, algo que desde hace un mes se conoce comúnmente como la ley Buffett. En una entrevista con la cadena televisiva Bloomberg, el inversor y presidente del holding Berkshire Hattaway ha matizado que no está a favor de subir los impuestos a las personas que ganen más de un millón de dólares al año, sino a rentas mucho mayores.
"No es que quiera simplemente que los ricos paguen más impuestos", ha explicado Buffett. "Lo definiría más bien como que los ultra ricos que no pagan suficientes impuestos acaben pagando más. Hay un gran segmento de ultra ricos que pagan tasas de forma normal. Pero hay un pequeño segmento de ellos, que es fácil de identificar, que paga muy pocas tasas, entre ellos, yo".
"Se trata de gente que gana dinero invirtiendo dinero. Aquellos que tienen un nivel de ingresos muy elevado, con empleos normales, no se verían afectados", añadió el inversor. "A lo que me refiero es a un grupo de gente, de unas 50.000 personas entre los 310 millones de viven en EE UU, que ganan mucho dinero y paga solo un 16% o un 17% en concepto de impuestos. Esto no debería a afectar a aquellos que ganan 100.000 dólares o incluso 10 millones de dólares al año".
Posteriormente Buffet especificó aun más, en otra entrevista en la cadena de información económica CNBC: su propuesta ni siquiera afectaría a los que ganan 50 millones al año, sino a rentas posiblemente mayores.
Buffett, de 81 años, es el tercer hombre más rico del mundo, según la revista Forbes. Su fortuna personal se estima en 39.000 millones de dólares. En agosto publicó un artículo de opinión en el diario The New York Times en el que pedía al Gobierno de EE UU que "deje de mimar a los súperricos". Como ejemplo, decía que paga, porcentualmente, menos impuestos que su limpiadora, porque muchos de sus ingresos provienen de inversiones financieras.
El presidente Obama se pronunció muy pronto a favor de esa medida, empleando las palabras de Buffett como una razón de peso en su planteamiento de aumentar los impuestos a aquellos que ganen más dinero. Pronto, en Washington comenzó a circular el término ley Buffett para referirse a esa petición, aunque hasta la fecha la Casa Blanca no ha revelado qué límites de ingresos se emplearían para esa subida tributaria.
Según reveló Buffett este viernes, la Casa Blanca le pidió su permiso para emplear su nombre en la campaña de presión al Congreso para lograr ese aumento de impuestos, algo a lo que el inversor respondió de forma positiva. El equipo de gobierno ha hecho circular la idea de que ese aumento podría afectar a aquellos que ganan más de un millón de dólares al año, una idea de la que Buffett se ha distanciado en la ronda de entrevistas de este viernes.
La agencia Bloomberg efectuó recientemente una encuesta entre 1.031 inversores globales, que se pronunciaron mayoritariamente, en un 63%, a favor de la propuesta de Obama. Solo un 32% dijo oponerse a ella.
Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes del Congreso, han criticado duramente al presidente, acusándole de haber abierto "una guerra de clases sociales", en palabras del líder conservador John Boehner.

EUROPA UN "SIX PACK" PARA LA CRISIS

Marco Appel / Proceso
El Parlamento Europeo aprobó, el pasado miércoles 28, un paquete de medidas económicas con las que la Unión Europea (UE) pretende hacer frente a la ya larga crisis que amenaza con llevar a la quiebra a varios países de la zona euro, debido a sus enormes deudas públicas.
Sin embargo, diversos expertos opinan que tales medidas no son suficientes para sanear las finanzas del bloque europeo ni para acabar con la falta de confianza y las consecuentes turbulencias en los mercados financieros.
Este 4 de octubre, el Consejo de la UE (el órgano de decisión colectiva de los 27 gobiernos asociados) deberá aprobar esas medidas, de tal forma que éstas puedan entrar en vigor a finales de este año o principios de 2012.
El llamado Six Pack es un paquete de seis medidas legislativas que hace un año, el 10 de septiembre de 2010, presentó la Comisión Europea, la institución de la UE que protege los intereses comunes del bloque y diseña leyes colectivas a petición de los Estados miembros. Su objetivo general es “mejorar y ampliar la vigilancia de las políticas fiscales y proponer políticas macroeconómicas y reformas estructurales”.
La Comisión Europea asegura que tal paquete legislativo “comprende el cuerpo más integral de medidas de reforzamiento del gobierno económico de la UE (o gobernanza económica) y de la zona euro desde el lanzamiento de la Unión Económica y Monetaria”, cuyos orígenes se remontan a 1972 con la llamada Serpiente Monetaria Europea.
Actualmente, los 27 Estados miembros de la UE ya están obligados a regular sus políticas fiscales para evitar endeudamientos excesivos, en particular así lo establece el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC).
Esa norma –sustentada en el artículo 121 del tratado de la UE– provee una guía preventiva para garantizar que las políticas fiscales sean sostenibles, y fija que cada año los 27 gobiernos socios presenten en sus planes presupuestales las medidas que consideren necesarias para cumplir con sus objetivos de mediano plazo en sus programas de estabilidad o convergencia.
No obstante, esa regla era incumplida en la práctica y Grecia incluso ocultó durante años su verdadero nivel de endeudamiento, que tiene al país al borde de la bancarrota oficial.
Sanciones
El nuevo sistema que propone la Comisión Europea introduce mecanismos “preventivos”: por un lado, el crecimiento del gasto público debe ahora corresponder a la tasa de crecimiento a mediano plazo del producto interno bruto (PIB), así que cualquier gasto adicional solamente podrá ser financiado con recortes al gasto o con un incremento de los ingresos.
Por otro lado, en caso de que un Estado falte a las medidas acordadas, la Comisión Europea emitirá una “advertencia”. También puede emitir una “recomendación correctiva”, que deberá adoptar el Consejo (todos los gobiernos de la UE) por mayoría calificada. De persistir la violación, la Comisión pedirá al Consejo que adopte una “decisión” estableciendo que el Estado acusado no solucionó el problema. Si el Consejo no adopta esa decisión y, un mes después continúa la falta, la Comisión Europea puede someter de nuevo la adopción de la “decisión” y será adoptada, a menos que vote en contra una mayoría simple de los 27 gobiernos de la UE.
Según la legislación en vigencia, los Estados miembros tienen la obligación de mantener un déficit menor a 3% y una deuda pública inferior o “declinando suficientemente” a 60% de su PIB.
La Comisión Europea constata que “los altos niveles de deuda respecto al PIB existente en varios países aun antes de la crisis, y los problemas de deuda soberana en muchos, demuestran que el actual Procedimiento de Deuda Excesiva (PDE) no fue efectivo en frenar el avance del endeudamiento”.
Por lo tanto, un nuevo mecanismo de sanción establece que los Estados de la UE cuya relación de deuda exceda 60% de su PIB “deben disminuir ese monto de exceso a una tasa del orden de un veinteavo anual durante tres años consecutivos”. En caso contrario, la Comisión Europea podría iniciar un PDE: si el país afectado pertenece, además, a la zona euro, la Comisión Europea emitirá una “recomendación” y, salvo que una mayoría calificada de los gobiernos nacionales de la UE voten en contra, ese país será requerido de un depósito sin devengar intereses equivalente a 0.2% de su PIB.
En caso de que el país en cuestión continúe sobrepasando los límites acordados, dicho depósito será convertido en multa y ésta aumentará si no son respetadas las recomendaciones emitidas.
Una nueva directiva (ley europea que deben adoptar las leyes nacionales) pretende reforzar el PEC y “mejorar de manera sustancial las decisiones presupuestarias” de los Estados miembros “cuyas debilidades institucionales interfieren con su habilidad para garantizar un efectivo gobierno económico”.
En especial, los Estados miembros “tienen que asegurarse que sus marcos fiscales están en línea con los estándares mínimos de calidad y que cubren todos los niveles de gobierno: nacional, regional y local”. Aparte deben adoptar planes fiscales multianuales para poder lograr los objetivos de mediano plazo, así como garantizar la transparencia del proceso presupuestal, “entregando información relevante sobre fondos y organismos extrapresupuestales existentes, gastos fiscales, y pasivos contingentes con potencial impacto sobre los presupuestos públicos, por ejemplo las garantías gubernamentales.
Medidas cortas
Los 17 países de la UE que comparten una moneda única, el euro, no han tomado las decisiones que realmente puedan ayudarlos a salir de la crisis, opina un análisis del Centro para la Reforma Europea (CER por sus siglas en inglés), un influyente think tank británico especializado en asuntos de la UE.
Elaborado por el economista en jefe de ese centro, Simon Tilford, el reporte, fechado el 19 de septiembre, señala que “la eurozona ha optado por negarse a sí misma las herramientas para poder gestionar la crisis”. Un primer elemento que señala es la mutualización de la deuda, es decir la creación de bonos europeos únicos que respondan por las deudas del conjunto de países de la zona euro.
El gobierno alemán de Ángela Merkel se opone rotundamente a esta opción, ya que una mayoría de sus ciudadanos rechazan que el país tenga que pagar las deudas de Grecia, España o Italia. Un sondeo de la firma alemana Boersennews, publicado el 13 de septiembre último, arrojó que 93% de los alemanes rechaza las también llamadas “euro-obligaciones”. Los partidos políticos alemanes, añade, perderían en conjunto 27% de su electorado en caso de aceptarlas, sobre todo el partido gobernante, la Unión Cristiana-demócrata, 17%.
Actualmente, la tasa de los bonos alemanes a 10 años se ubica a 2.6%, la de los bonos griegos hasta 16%, y la introducción de eurobonos aumentaría a 4.9% la tasa alemana. En contraste, la simple existencia de la moneda única genera aproximadamente 10% del PIB alemán: su derrumbamiento tendría un efecto fatal en la economía de la locomotora económica europea.
Agrega Tilford que “la manera en que varios países de la zona euro, como Alemania u Holanda, han caracterizado la crisis, como una batalla entre países que cumplen con las reglas y aquellos que las rompen, hace imposible un apoyo a la unificación de la deuda europea en esos países”.
Otro punto: el Banco Central Europeo (BCE) no puede ejercer las funciones plenas de un órgano crediticio de última opción: como adquirir volúmenes ilimitados de deuda soberana y otros activos financieros “con el objetivo de demostrar a los inversionistas que sus temores de que un país caiga en la insolvencia son infundados”.
Plantea Tilford: “La renuncia de los alemanes Juergen Stark y Axel Weber –el economista en jefe del BCE y el dirigente del Bundesbank, respectivamente– en protesta por la compra que realizó el 8 de agosto el BCE de deuda de países fuertemente golpeados por la crisis (España e Italia), muestra que muchos del establishment político alemán preferirían que la crisis siga su curso en lugar de comprometer sus posiciones filosóficas”.
“Lejos de abrirle el camino a una estrategia más activa del BCE dirigida a asegurar a los inversionistas que los bancos centrales sostienen las deudas soberanas de las economías de la eurozona, la partida del señor Stark confirma la ruptura con Alemania y amenaza con paralizar al BCE”, advierte el autor del reporte.
Subraya que, “en extremis”, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que a partir del 2013 se convertirá en el Mecanismo Europeo de Estabilidad –conocidos popularmente como fondo europeo de rescate–, podrá comprar porciones de deuda soberana e inyectar algunos fondos a los bancos, “pero ni de cerca será suficiente para sobrellevar una crisis interrelacionada de deuda soberana y del sector financiero”.
Este 29 de septiembre, el parlamento alemán votó a favor de expandir a 440 mil millones de euros ese fondo de rescate. En ese aspecto, los cuestionamientos apuntan al tamaño reducido del monto, tomando en cuenta que tan solo la deuda griega asciende a 350 mil millones de euros, por lo que dicho fondo difícilmente podría encarar el rescate de economías más grandes como la italiana o la española.
Por otro lado, los economistas cuestionan el desfase que existe entre la rapidez con que actúan los mercados financieros y el proceso pausado que caracteriza la toma de decisiones de la UE. El voto del parlamento alemán, por ejemplo, proviene de una decisión tomada desde marzo.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, propuso el pasado miércoles 28 la creación de un impuesto a las transacciones financieras en la UE, que, según sus estimaciones, recaudaría 55 mil millones de euros cada año.
Argumentó: “En los últimos tres años, los Estados miembros, los contribuyentes, han dado ayuda y garantías de 4 mil 600 millones de euros al sector financiero.
“Es una cuestión de justicia –dijo Barroso en el Parlamento Europeo–: si nuestros agricultores, si nuestros trabajadores, si todos los sectores de nuestra economía, desde la industria a los servicios, pagan su contribución a la sociedad, el sector bancario debe también aportar su contribución”.
La propuesta difícilmente podría instrumentarse: Reino Unido, el centro financiero de Europa, la rechaza, al igual que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, quien considera que la medida provocaría una fuga de las actividades financieras fuera de los países de la UE.

GOBIERNO POR DISCURSO

Ernesto Villanueva / Proceso
En días pasados, el 7 de septiembre, a propósito de la Semana de Transparencia que organizó el IFAI, el presidente Felipe Calderón faltó a su investidura presidencial al dejar de ajustar su conducta a lo previsto por la Constitución y las leyes, poniendo de plano de relieve su desprecio por el estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas. Veamos por qué.
Primero. Con motivo de su intervención al inaugurar la Semana de Transparencia, Calderón no sólo dijo lo que quiso escuchar su auditorio, como hace la mayoría de los políticos, sino que afirmó: “He visto que hay, todavía, en fin, muchas decisiones que se toman y que se aplican, o se invocan casos de reserva; otras, incluso, que se litigan con el Instituto. Yo les quiero pedir una cosa: que no establezcan ni casos de reserva y menos litigios, a menos que verdaderamente haya un caso que lo justifique. En cuyo caso le voy a pedir al secretario de la Función Pública que sea la dependencia que autorice, finalmente, si una dependencia hace reservas o litigios. Así que, en otras palabras, les instruyo a todos los servidores públicos encargados de la transparencia que no apliquen reservas mecánicamente en los asuntos que dictaminen. Y que si van a litigar tienen que pedir una autorización expresa de las áreas de Función Pública o de Consejería –ya veremos– para no detener este proceso de información y transparencia”.
Todas estas palabras tienen la fuerza de un buen deseo. Pero carecen de toda validez jurídica por la sencilla razón de que no fueron vertidas conforme a lo dispuesto por el orden normativo vigente. Por fortuna para los mexicanos, el gobierno por discurso sólo es exigible en el cerebro de Calderón, aunque resulta muy lamentable que se aproveche de la ignorancia del pueblo para hacer creer lo contrario a lo que su desarrollo personal acredita.
Segundo. El presidente de la República sólo puede hacer lo que expresamente le confiere la Constitución, y en particular el artículo 89 y las leyes reglamentarias correspondientes. Conforme al 89 constitucional, el presidente tiene dos facultades reconocidas por la doctrina como reglamentarias: a) la expedición de reglamentos heterónomos; es decir, aquellos que desarrollan en detalle una ley expedida por el Congreso de la Unión, sin alterar ni modificar su sentido, y b) la expedición de reglamentos autónomos, que son aquellos conjuntos de normas jurídicas que desarrollan conductas sin que medie la aprobación de una ley en sentido formal.
Si en verdad no hubiese sido una tomadura de pelo lo que hizo Calderón, el presidente debió realizar al menos dos tareas: a) enviar ese día un proyecto de iniciativa de ley con reformas a la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, a la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos y al Código Penal Federal, que dotara de nuevas atribuciones al IFAI, limitara la actuación de los servidores públicos y restringiera los casos de clasificación informativa; y b) ordenar por escrito, con las formalidades que la ley exige, publicar en el Diario Oficial de la Federación un decreto que estableciera de manera detallada en qué casos sí y en qué casos no las dependencias y entidades de la administración pública federal pueden recurrir las resoluciones del IFAI, y en qué casos sólo se pueden aplicar las causales de reserva de manera limitativa; estableciendo, por supuesto, las sanciones para quienes observen una conducta contraria a la norma. No hizo ni lo primero ni lo segundo. Eso se llama simulación, demagogia para engañar a la gente con discursos que dicen exactamente lo contrario de lo que se hace.
Tercero. En el proceso de aprobación de la Ley Federal de Transparencia, Calderón era coordinador de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados. Fue, me consta, uno de los más reacios y fuertes opositores a que una ley de esta naturaleza se aprobara. Para bien del país, no tomaba las decisiones del país, y se vio obligado a obedecer los acuerdos con Santiago Creel y Eduardo Romero, quienes eran los más entusiastas en verdad con este tema dentro del gobierno foxista. Un video preparado hace tiempo por el Canal del Congreso de la Unión sobre la historia de la ley recupera una imagen de un Calderón enojado frente a un Jorge Islas feliz, junto con los diputados del PRI y del PRD, al anunciar los acuerdos para aprobar la ley citada.
Pero ahora, con esta gracejada presidencial del 7 de septiembre, ¿se imagina usted a un particular a quien se le ha reservado información, armado de una copia del discurso de Calderón para presentarlo ante la autoridad jurisdiccional competente con el fin de hacer valer su causa? Evidentemente que esto será inadmisible, pues dicho recurso no tiene ningún valor dentro de un proceso jurisdiccional.

CAMBIO DE RÉGIMEN

Porfirio Muñoz Ledo / El Universal
La Escuela de Administración del gobierno de la Ciudad convocó a un debate que tituló “Régimen semipresidencial ¿salida al estancamiento?” La diversidad de posiciones que afloraron, aparentemente en el mismo sentido, reveló la ausencia de una matriz conceptual común y tal vez intenciones divergentes.
La cuestión central es la naturaleza del régimen que se desea, ya que, en aras de un supuesto consenso, algunos sólo buscan la adaptación coyuntural del sistema presidencial y otros pregonamos una modificación estructural de la forma de gobierno. En la lógica del “gradualismo”, los que pretendemos un cambio de régimen podríamos volvernos compañeros de ruta de quienes se conformarían con premios de consolación o trueque de chambas.
Traté de disipar algunas dudas que favorecen la confusión y estimulan el rechazo. Primero, la sospecha de que esta propuesta distrae la atención sobre cambios más profundos en la vida nacional. Recordé nuestra prédica tenaz por una reforma integral del Estado mediante un proceso constituyente. Ello no obsta para que propongamos iniciativas pertinentes sobre cualquiera de sus capítulos, como los derechos humanos, la Constitución del Distrito Federal, la democracia participativa, los medios de comunicación, la política exterior y tantas otras.
Ésta es particularmente urgente por la cercanía de las elecciones y la polarización política que conlleva. Un gobierno eficiente fundado en una mayoría estable y congruente podría desatar cambios mayores y rescatar al Estado, ahora secuestrado por los intereses particulares, sometido al imperio de los poderes fácticos y vaciado de soberanía por pactos inconfesables con el extranjero.
La diferencia central entre los distintos proyectos es la imposibilidad cultural que muchos tienen de abandonar la matriz presidencialista que fue amplificación del caciquismo, cuna del autoritarismo y lápida de las libertades ciudadanas. Recordé que no todas nuestras constituciones respondieron a ese molde: la de Cádiz fue una monarquía constitucional, la de Apatzingán proscribió el poder personal, estableció un triunvirato y lo supeditó al Supremo poder legislativo y la Convención de Aguascalientes decretó el sistema parlamentario.
Los cambios verdaderos exigen audacia e imaginación. Según el conocido aforismo: no son para una elección, sino para una generación. No se trata de prever desprendimientos partidarios que podrían encontrar acomodo en gabinetes de tutti frutti.
El proyecto es un nuevo pacto constitucional que obligue a formar gobiernos mayoritarios, con pactos legislativos y programas explícitos, cualquiera que sea el resultado de las elecciones y la composición de las fuerzas políticas.
No es procedente que la formación de coaliciones sea opcional o facultativa para el Ejecutivo. Como lo afirmó Alejandro Encinas, ello sólo incrementaría las potestades presidenciales y sería paradójicamente contrario al parlamentarismo que se desea. Sería además superfluo, ya que sin ninguna reforma podrían integrarse al gabinete militantes diversos. Lo esencial no es la coalición sino la mayoría, que puede obtenerse con uno o varios partidos, pero que sea obligatoria para la formación de un gobierno.
Marcelo Ebrard propuso un cambio de régimen, ya que el presidencialismo está agotado, lo que implica necesariamente “la separación entre la Jefatura del Estado y la Jefatura del gobierno”; una proveniente del sufragio popular y otra de la mayoría del Congreso. Desechó las “coaliciones momentáneas” y se pronunció por gobiernos consistentes en torno a genuinas coincidencias programáticas. En todo caso, por “soluciones de mayor envergadura que vean mucho más allá del 2012”.
Sugirió además que “el Jefe de Estado conserve potestades importantes”, entre otras razones, “por nuestra vecindad con los Estados Unidos” y coincidió en que estas pudieran ser la política exterior, el mando de las fuerzas armadas y la seguridad interior; además de su carácter de cabeza del sistema federativo y defensor de la integridad nacional. Invitamos a un análisis serio de los elementos que componen un régimen semipresidencial y de su relación con el modelo representativo, el sistema de partidos y la construcción de ciudadanía. Sobre todo a levantar la mira para orientarnos a la reconstrucción del poder público y el reparto equitativo de sus beneficios.

AYUDAS O PRESTAMOS USURARIOS A GRECIA, IRLANDA Y PORTUGAL

Andreu Missé / El País
Como no podía ser de otra manera me estreno con la crisis de la deuda. Pero poniendo el acento en el desastre que han sido los planes de ayuda a los países con dificultades más que en los errores en que han incurrido Grecia, Irlanda y Portugal, en los que se ha insistido y exagerado todo lo que se ha querido.
Lo cierto es que un poco más y les asfixiamos del todo.La crisis que están sufriendo estos tres socios del euro está siendo más duradera de lo necesario, como tantas cosas que se eternizan en Europa. Pero en estos casos, la causa más preocupante de la lentitud de su recuperación se debe a las más que dudosas recetas aplicadas por la UE, inspiradas sobre todo por Berlín. Fijémonos sólo en las condiciones de los rescates. Prestar dinero a un socio para sacarlo de un apuro a un interés por encima del 5% cuando en el mercado está a menos del 3%, está más cerca de la usura que de la solidaridad, que en estos casos debería haber sido obligatoria.
Las condiciones impuestas fueron tan asfixiantes que el pasado marzo los propios jefes de Gobierno ya se vieron obligados a rebajar los tipos de interés de los préstamos a Grecia desde el 5,2% acordado en mayo de 2010 al 4,2%. Luego, cuatro meses después, el 21 de julio, los líderes tuvieron que reconocer que tampoco era justificable este "precio de amigos" y tuvieron que aplicar otro recorte de hasta el 3,5% y alargaron considerablemente los plazos de amortización. De un plazo de devolución de tres años se pasará a 15 o 30 años. Rebajas similares se aplicarán a Irlanda y Portugal a quienes habían exigido inicialmente intereses de hasta el 5,8%. Era tan angustiosa y humillante la situación de los deudores que sólo tuvieron ocasión para celebrar el recorte, sin poder rechistar por el abuso sufrido.
¿Cómo se puede haber cometido un error de bulto tan serio? Sin duda ha pesado mucho la obsesión de algunos países ricos de evitar que nadie pudiera obtener dinero barato de la UE para evitar su obsesivo "riesgo moral".
Estos días los representantes de los Gobiernos están afinando los lápices para decidir la cuantía de la comisión que deben percibir por gestionar y tramitar estas ayudas y que será del orden del 0,5%. En cualquier caso el impacto de la rebaja es impresionante, aunque las cifras son todavía imprecisas debido a que las caraceristicas de los rescates son muy distintas. Portugal espera lograr un ahorro de 5.500 millones, Irlanda 11.000 y Grecia podría superar los 20.000 millones.
En Europa algunos países han cometido muchos errores y lo están pagando. Pero sin auténtica solidaridad, Grecia no saldrá de esta crisis y arrastrará a todo el club incluso a los más ricos. Con estas prácticas tan insolidarias, la imagen de Europa resulta muy poco creíble. Esto es lo que pasa.