Héctor de Mauleón - Informador.MX
El 26 de abril de 2026, el fiscal especializado en Operaciones Estratégicas de Chihuahua, Guillermo Arturo Zuany Portillo, se lavó las manos: le mintió a la ministerio público que lo interrogaba y le echó la culpa del operativo en el que murieron dos agentes estadounidenses que actuaban en el país a espaldas del gobierno federal a otro de los fallecidos: el director de la Agencia Estatal de Investigación, AEI, Pedro Oseguera Cervantes.
En la declaración rendida ese día, Zuany Portillo sostuvo que el 13 de abril pasado su amigo, y colaborador desde hacía 14 años, Pedro Oseguera Cervantes le informó que tenía datos sobre un laboratorio de metanfetaminas ubicado en la sierra y le pidió personal de Proyectos Especiales porque podría tratarse de un asunto de alto impacto.
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