Carlos Ramírez - El Independiente
En el curso de la tarde de hoy martes 8 de septiembre la Presidencia de la República entregará al Congreso la paquetería sobre la política económica para 2027, año vital por las elecciones de diputados federales, 17 gobernadores y muchas alcaldías y legislaturas estatales.
Los adelantos que se conocen no hacen prever ninguna sorpresa: la estrategia seguirá siendo el cumplimiento de los compromisos de estabilidad macroeconómica firmados con el Fondo Monetario Internacional desde 1976 y vigentes como los mandamientos obligatorios de la economía: la prioridad seguirá siendo la inflación, el PIB será otra vez sacrificado y los subsidios sociales al bienestar se reducirán, se reacomodarán o se acreditarán al déficit presupuestal y a la deuda pública.
No está por demás exponer el marco referencial del desarrollo económico y social: el populismo 1934-1982 logró una tasa de crecimiento promedio anual del PIB de 6%, con una muy aceptable política social aunque decreciente por la inflación; el periodo neoliberal salinista 1983-2018 subió las exportaciones pero el promedio anual de PIB bajó a 2%; y el ciclo 2018-2030 definido como de asistencialismo neoliberal tiene ante sí el escenario de un PIB promedio anual de 1.8%, con asistencialismo de dinero regalado para aproximadamente 40 millones de personas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario