Salvador García Soto - Expreso
De haber sido uno de los contratistas consentidos en las obras insignia del gobierno de López Obrador, cuando su fortuna y sus negocios crecieron exponencialmente por su cercanísima relación con Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, el empresario tabasqueño Amílcar Olán pasó ahora a ser acosado y perseguido por las instituciones hacendarias, administrativas y financieras del Gobierno federal, además de que la Fiscalía General de la República también le ha abierto investigaciones sobre su empresa Portacelis, a la que involucran en el huachicol fiscal.
Es tan real la persecución que hoy sufre el amigo de la juventud de Andy que, desde el mes de marzo pasado, cuando ya se rumoraba un distanciamiento y hasta ruptura entre ambos, solicitó un amparo de la justicia federal, al denunciar que personal de la FGR lo vigilaba, acosaba y lo buscaba en su domicilio pidiendo información sobre su paradero sin presentar ninguna orden de aprehensión.
"El 3 de marzo de 2026, me informaron que varios sujetos uniformados como policías con distintivos de la FGR en compañía de otros con uniformes tipo militar y armados estuvieron rondando el domicilio, tomando fotografías. Cabe destacar que existen declaraciones, manifestaciones y comentarios sobre una cacería por autoridades federales contra este promovente de garantías, publicados y difundidos a través de notas periodísticas consultables", acusa el empresario tabasqueño en su solicitud de suspensión provisional ante el juez Carlos Alberto Malagón, primero de Distrito en materia Penal en la Ciudad de México.
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