- La inversión en equipos para la IA espolea el PIB en los últimos tiempos
- Mientras tanto, la inversión residencial ha restado puntos a la cifra
- BCA Research: "El factor decisivo seguirán siendo los tipos hipotecarios"
Mario Becedas -elEconomista.es
Para los habituales observadores de la economía de EEUU, el año pasado se acentuó una aparente desconexión que dice mucho del gran cambio que está experimentando la primera potencia del planeta: las cifras de empleo mostraban un mercado laboral muy débil mientras las tasas de crecimiento seguían siendo excelsas. Dato a dato, los analistas constataron que gran parte del crecimiento de la economía se debió a la descomunal inversión en bienes, equipamiento e infraestructuras asociados al boom de la Inteligencia Artificial (IA). Se empezó a instalar el mantra de que la economía de EEUU es capaz de crecer sin empleo. Un análisis más profundo hecho ahora revela que el producto interior bruto del país ha seguido creciendo sin el apoyo de un actor históricamente clave, como la vivienda.
Históricamente, el sector inmobiliario ha sido considerado la piedra angular del ciclo económico en EEUU debido a su inmenso poder de arrastre sobre el resto de la economía. Cuando el mercado de la vivienda se movía, casi todos los demás sectores sentían el impacto de inmediato. Bajo el célebre 'efecto riqueza', para la gran mayoría de las familias estadounidenses, la vivienda no es solo un lugar donde vivir, sino su mayor activo financiero. Cuando el precio de la vivienda sube, los propietarios se sienten más ricos y seguros financieramente. Esto estimula el consumo general (que representa aproximadamente el 70% del PIB de EEUU) y les permite acceder a créditos garantizados por el valor de su casa. Del lado contrario, si el mercado inmobiliario cae, las familias recortan su gasto de forma drástica al ver disminuir su patrimonio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario