Que alguien me explique!
El “Pepsi-Harbor” de Matamoros podría significarse en el principio de un antes y un después en las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos. Porque lo aceptemos o no, eso aquí y en Japón, es terrorismo
Ramón Alberto Garza - Código Magenta
Alguien ya transgredió en Matamoros esa delgada línea entre la simple confrontación y pasó a la guerra abierta contra intereses de conglomerados norteamericanos en México. Como se diría cuando se alcanza un punto de no retorno: “Los cárteles cruzaron el Rubicón”.
Lo que sucedió la madrugada del lunes en las instalaciones de PepsiCo-Sabritas en la calle Marte R. Gómez, en aquella ciudad tamaulipeca -fronteriza con Texas-, es un ataque directo del crimen organizado que pretende enviar un mensaje a aquellas empresas que se niegan a cubrir el llamado “cobro de piso”.
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