Carlos Ramírez - El Independiente
Justo cuando el Tratado de Comercio Libre entró en la fase decisiva de una revisión condicionada en modo EUEXIT, que exige replantear el modelo mexicano de desarrollo pospuesto desde 1994, la Secretaría de Economía de Marcelo Ebrard Casaubon sorprendió con la contratación de un despacho de asesoría extranjera para hacerse cargo de la implementación aquí del Plan México como Mexico’s Plan.
De nada sirvieron más de treinta años de experiencia desde la óptica de las necesidades mexicanas. Tampoco valió el famosísimo cuarto de al lado de empresarios vinculados al Tratado, porque esa habitación estratégica ha sido un mero cuarto de servicio. Menos aún echó mano México de una planta académica de más de cincuenta mil miembros del Sistema Nacional de Investigadores, que han tenido la función de reflexionar opciones prácticas para el desarrollo mexicano, y se demeritaron de un plumazo las funciones e instrucciones de la pomposa Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), de la científica y exsecretaria general de la UNAM Rosaura Ruiz Gutiérrez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario