Por:Arturo Damm Arnal - La Razón de México
Que haya deflación quiere decir que, con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se compra una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios. Hay que distinguir la mala de la buena.
La mala deflación, ocasionada por la disminución de la demanda agregada, que puede ser la consecuencia de la política monetaria contraccionista del banco central, va acompañada de la recesión: menos producción, empleo e ingreso. Una cosa buena: el aumento en el poder adquisitivo del dinero. Tres cosas malas: menos producción y oferta, menos empleos y menos ingresos. Hay que evitarla.
La buena deflación, ocasionada por el aumento de la oferta agregada, que puede ser el resultado de más inversiones directas, va acompañada de la expansión: más producción, empleo e ingreso. Cuatro cosas buenas: aumento en el poder adquisitivo del dinero, más producción y oferta, más empleos, más ingresos. Hay que permitirla.
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