- Mientras Elon Musk se convierte en el primer “billonario” del mundo, los trabajadores se enfrentan a precios más altos y al temor a perder sus puestos de trabajo por culpa de la IA.
Por Ben Casselman - The New York Times
Ben Casselman es el corresponsal jefe de economía del Times.
Dos acontecimientos de la semana pasada ayudan a poner de relieve este momento extraño y contradictorio para la economía estadounidense.
El miércoles, la Oficina de Estadísticas Laborales informó que el incremento de los precios de la energía había anulado un año y medio de aumentos salariales para el trabajador estadounidense promedio. El viernes, la salida a bolsa de SpaceX convirtió a Elon Musk en el primer “billonario” del mundo.
Esa cruda yuxtaposición ayuda a explicar por qué muchos estadounidenses, en encuesta tras encuesta, dicen que ya no creen que la economía estadounidense les beneficie. Unos pocos se enriquecen de forma desmesurada e inimaginable, mientras que generaciones enteras de familias temen que nunca podrán permitirse comprar una casa, criar hijos o disfrutar de una jubilación tranquila.

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