Francisco Garfias - Sonora Presente
No hay “obra magna” construida durante el mandato de López Obrador que no haya tenido accidentes, sobrecostos, impactos ambientales, problemas operativos o de seguridad.
Nos referimos a los descarrilamientos del Tren Maya, y su impacto ambiental; al grave accidente que tiene parado al Tren Interoceánico desde diciembre del año pasado (14 muertos).
Pero también a la poca afluencia de pasajeros y vuelos en el AIFA, y la carísima refinería de Dos Bocas, también llamada Olmeca, convertida en una bomba de tiempo para los vecinos de Paraíso, en Tabasco.
Nos vamos a concentrar en la refinería, construida absurdamente sobre manglares y zona de huracanes, donde se han registrado dos explosiones e incendios en menos de un mes.
En la primera explosión, ocurrida el 17 de marzo en la zona perimetral de la refinería, murieron cinco personas. El discurso oficial minimizó el estallido con el argumento de que ocurrió fuera de las instalaciones de Dos Bocas.
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