- El régimen no entiende que la mezcla del crimen organizado con Morena, que sigue fortaleciendo la maquinaria criminal, puede tener efectos devastadores para el propio obradorismo.
Raymundo Riva Palacio - El Financiero
Estrictamente Personal
La pausa que le dio Estados Unidos a México por la operación donde murió Nemesio Oseguera, el jefe del cártel más poderoso del mundo, se acabó. El presidente Donald Trump coronó dos días de mensajes ominosos desde Washington y Miami. Grosero, parodió a la presidenta Claudia Sheinbaum, la trató con condescendencia misógina y disparó su veneno: México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Dos influyentes funcionarios de su gobierno adelantaron el mensaje, amenazando con acciones unilaterales si no se aceptaba ayuda para aniquilar a esas organizaciones terroristas, que compararon con Al Qaeda y el Estado Islámico, recordando que su gobierno y México están controlados por ellas.
Irán, Cuba, Venezuela y Ucrania no distrajeron al gobierno de Donald Trump, solo reordenaron sus tiempos políticos. México es una de sus prioridades y necesita borrar a los cárteles del mapa, o dar golpes contundentes que sumen a su capital político, recupere aprobación y eleve los números que permitan a los republicanos mantener el control del Congreso y el Senado. Mientras esto avanza a velocidad, ¿qué pasa en México?
No hay comentarios:
Publicar un comentario