Por: José Fonseca - El Economista
Nadie puede negar que la IV-T, al triunfar en 2018, se ganó el derecho a imponer a la República su proyecto ideológico, objetivo que es innegable han logrado tras ocho años de ejercer el poder.
Pero también es irrefutable que ese proyecto ideológico, al eliminar todos los contrapesos democráticos al Poder Ejecutivo, logró tal concentración de poder que revivió a la todopoderosa Presidencia Imperial que gobernó a México durante casi todo el siglo pasado.
Por lo cual vale preguntar si tal concentración de Poder no lleva al Gobierno y su Partido a ignorar otras ideas, como las que. por salud económica de la Nación, plantea la IP al advertir que estará a prueba la Reforma Judicial, pues, al aterrizarla en la realidad, debe darles la certeza de que los jueces impartirán justicia eficazmente imparcial.
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