Análisis superior
David Páramo - Dinero en Imagen
Ayer dijo el Padre del Análisis Superior que Víctor Rodríguez y su equipo de Pemex vivían en un mundo raro como aquella canción de José Alfredo Jiménez que dice “aquí, juntitos los dos, será lo que soñamos…”, se quedó corto.
En las primeras horas de ayer se registró un incendio que costó la vida de cinco personas, pero según la empresa estatal no fue en la refinería de Dos Bocas, sino en su barda perimetral y que sólo uno de los muertos era trabajador de Pemex, como si eso fuera un concomitante a la pérdida de cuatro vidas. Explicaron que en esa parte de la refinería no se acumulan combustibles, como si eso fuera una tranquilidad para los vecinos de la refinería que, como se ha cuestionado, hay escuelas en las inmediaciones, pero según las autoridades municipales tienen que aprender a convivir con la refinería.
En algún momento los “genios” decidieron culpar a un rayo. Sí, como lo leyó, dijeron que el alcalde de Movimiento Ciudadano, Alfonso de Jesús Baca, les informó que había sido por un rayo.
En un comunicado, Pemex reconoció la situación que también los dejó en una mala posición, puesto que planteó que no tienen instrumentos para desviar rayos en la refinería o en la ASIPONA. Peor aún, que no tienen mecanismos adecuados para controlar aguas aceitosas que, como en este caso, causaron un incendio de consecuencias fatales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario