- La lectura mensual del 0,4% en el IPC subyacente, el gran 'disgusto' del informe
- Junto a la fortaleza la economía, esto dificulta que la Fed baje tipos este año
- El mercado ya solo descuenta un recorte en 2025 y hay analistas que ni eso
Mario Becedas - elEconomista.es
La inflación directamente se incendió en EEUU el pasado mes de enero. El índice de precios al consumo (IPC) se disparó un 0,5% intermensual en el primer mes del año, llevando a la lectura interanual, la que más se observa, de regreso al 3% siete meses después tras anotar un 2,9% en diciembre. El IPC subyacente (en este caso excluye energía y alimentos, partidas volátiles), una métrica más pegajosa en los últimos tiempos y más vigilada por las autoridades, ha avanzado un también fuerte 0,4% intermensual, repuntando la métrica interanual una décima hasta el 3,3%. La sorpresa ha sido mayúscula entre los analistas, sobre todo en el caso de la inflación subyacente. Si había cierta esperanza de que el 0,3% mensual que se esperaba fuera incluso un 0,2%, el 0,4% arrojado por el informe de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) ha sido toda una 'puñalada'. La inflación de EEUU sigue agarrada con fuerza al 3% y a cada lectura peligran los visos optimistas que la ven convergiendo hacia el objetivo del 2% que se marca la Reserva Federal. Este 'caliente' informe de enero constata que el banco central tiene, de momento, las manos bastante atadas para recortar los tipos de interés este 2025. Con unas tasas aún por encima del 4%, la economía aguanta fuerte y la inflación no acaba de ceder. Todo eso sin contar las políticas inflacionarias que trae Donald Trump bajo el brazo.

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