Del verbo emprender
Salo Grabinsky - Dinero en Imagen
Muchos emprendedores me han cuestionado si, a través de las décadas, el proceso de apoyar e inducir a los hijos(as) herederos a que entren al negocio familiar, hagan carrera y se capaciten en todos los aspectos para ser sucesores se ha vuelto más complejo.
Mi contestación es que definitivamente ha habido cambios profundos. Me explico.
Antecedentes: en la década de los 80, en plena crisis económica en México, empecé a interesarme en el campo de los emprendedores, sus familias y empresas y, al principio vi el siguiente panorama.
a.- Las empresas eran generalmente patriarcales (algunas matriarcas también) y el dueño era, además del director cuyas decisiones eran inapelables, a nivel familiar sus descendientes, generalmente varones, eran guiados o incluso presionados a entrar al negocio y a adquirir experiencia en las áreas dictadas por su padre (o pariente cercano) a la conveniencia del negocio. El patriarcado funcionaba casi siempre y los hijos no tenían interés (o muy pocas posibilidades) de desobedecer a su padre. También se dieron casos que por necesidad o buen juicio se capacitaba a mujeres en áreas directivas de la empresa.
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