Por:Arturo Damm Arnal - La Razón de México
Hay cinco realidades, del mundo de la economía, mal entendidas, inclusive por economistas: el mercado, la riqueza, el empresario, el dinero y el capitalismo. Vale la pena explicarlas.
Ya expliqué el mercado (la relación de intercambio entre compradores y vendedores), la riqueza (los bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades), el empresario (productor y eferente de esos bienes y servicios), y el dinero (cualquier cosa que los agentes económicos acepten como medio de intercambio de esos bienes y servicios). Toca ahora el turno al capital, que es todo lo que se necesita, de manera inmediata, para la producción de bienes y servicios, y, de manera inmediata, para la satisfacción de las necesidades y los gustos, satisfacción que es la que le da valor (que no hay que confundir con costo o precio), al capital.
Hay cuatro tipos de capital. El natural, los recursos naturales necesarios para la producción de satisfactores, la mayoría de los cuales, en su estado natural, no sirven como satisfactores (ejemplo: el petróleo, que hay que buscar, encontrar, extraer y refinar para convertirlo en gasolina). El físico, las instalaciones, maquinaria y equipo necesarios para transforma los recursos naturales en satisfactores. El humano, los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para poder operar la maquinaria y el equipo, para poder transformar los recursos naturales en satisfactores. El financiero, el dinero que se utiliza para producir, mejorar, multiplicar, reparar, reponer, adquirir cualquier otro tipo de capital.
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