Carlos Ramírez - El Independiente
Foto: EFE
La grave declaración del presidente Donald Trump en el sentido de que México no es un país amigo marcó el inicio de una fase de intervención estadunidense directa en la vida política mexicana por las elecciones legislativas de 2027. Pero el problema no es de amistad sino del hecho de que México y EU se han convertido en el mutuo problema número uno de seguridad nacional y geopolítica, pero con la circunstancia agravante de que México depende más de su vecino que al revés.
El asunto es geopolítico como para responder con las salidas por peteneras de siempre: sí somos amigos. Washington tiene cuando menos tres instrumentos clave que influirán en el proceso político-electoral mexicano de 2027 con miras a las presidenciales del 2030: el Tratado comercial con sus castigos arancelarios por razones políticas, las visas americanas que están identificando a narcopolíticos locales y la amenaza de invasión militar americana para destruir a cárteles aquí.

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