Por periodistasdigitales
Por Flavia Morales
XALAPA, Ver. (Proceso).– A más de 20 días de la llegada de restos de hidrocarburo al Golfo de México y su arribo a las playas de Veracruz, la pesca en lagunas permanece suspendida, no hay indemnizaciones y tampoco certeza sobre el origen del desastre ambiental, que —de acuerdo con comunidades y organizaciones— abarca más de 630 kilómetros de litoral entre Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.
Además de cuestionar la versión que han dado autoridades como la Secretaría del Medio Ambiente, la Marina y el propio Pemex sobre el origen de la mancha de hidrocarburo, organizaciones y comunidades se organizaron para las acciones de limpieza y para proceder con denuncias formales ante diversas instancias.
Comunidades costeras y pescadores continúan en la incertidumbre. No saben si el crudo seguirá llegando durante el periodo vacacional de Semana Santa y aún se desconocen los impactos reales en la fauna silvestre y en ecosistemas clave, lo que incrementa la preocupación en la región.
Entre los principales riesgos destacan posibles afectaciones a los arrecifes de coral del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, así como a los manglares de la Laguna del Ostión, los manatíes —especies bioindicadoras de la salud ambiental— y las tortugas marinas, cuyas zonas de anidación se ubican en varias de las playas contaminadas.
A partir del mapeo, la red que integra a las comunidades afectadas ha exigido a las autoridades declarar zonas de emergencia ambiental y ejecutar acciones inmediatas de contención, limpieza y restauración de los ecosistemas afectados.

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