Raymundo Riva Palacio / Eje Central
La parte
más ovacionada del primer discurso de Enrique Peña Nieto como
presidente en Palacio Nacional, fue cuando habló de la reforma
educativa. A 10 metros de él estaba Elba Esther Gordillo, líder del
sindicato de maestros, que asentía con la cabeza y que fue la primera en
aplaudir cuando terminó Peña Nieto ese capítulo. Las crónicas
periodísticas la describieron como muy molesta durante el acto, y que
expresaba su indignación porque no creía merecer el lugar que le
asignaron. Cuestión de percepciones, y de lo que cada uno quiere creer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario