León Bendesky / La Jornada
El gobierno alemán
colocó en el mercado financiero bonos de deuda a una tasa de interés
negativa. Esto significa que los compradores en efecto pagan más de lo
que vale el bono y los intereses que genera, lo que significa aceptar
una pérdida garantizada si mantienen los títulos hasta su vencimiento.
Se emitió una cantidad de 3 mil millones de euros, con vencimiento a
cinco años a una tasa de menos 0.08 por ciento.
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