Ciro Di Constanzo / Excélsior
No bajó de la escalinata. La trotó. Bajó corriendo cual Globetrotter
del imponente Air Force One, el vehículo aéreo que más que un avión, es
un edificio que surca los cielos del mundo.
Con paso veloz,
acostumbrado ya a los tiempos medidos, saludó a sus anfitriones y se
metió rápido a la única limosina que lleva por sobrenombre La Bestia.
Una
obra automotriz que a punto está de dar los buenos días, al tiempo que
es capaz de soportar ataques nucleares. Eso sí, no soportaría un mes de
austeridad republicana.
Es, ni más, ni menos, que el rockstar de la política. ¿Su nombre? Barack Obama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario