martes, 21 de mayo de 2013

CRÓNICA DE UNA PESADILLA

Alberto Barranco / El Universal
El problema es que se cortó el listón cuando las 32 plantas que integraban el conjunto no podían trabajar ni a la quinta parte de su capacidad instalada, sin perspectiva a la vista para la integración.
En el escenario —como lo publicamos en su momento sin que se haya desmentido una línea—, aún no se concluían las plantas refinadoras de petróleo ligero, hidrosulfatadora de naftas y reformadora de naftas… por más que Pemex había obligado a la constructora, es decir, al consorcio Conproca integrado por la empresa alemana Siemens y la coreana SK Engineering and Construction, a cambiar 300 válbulas que, a juicio de los peritos, no reunían la calidad requerida.

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