Carlos Ramírez - El Independiente
El panorama de corto plazo del Tratado de Comercio Libre quedó ya aclarado: Estados Unidos pondrá un plazo de diez años y revisiones anuales en modo de certificación para concluir si el acuerdo se extiende otros seis años o se busca alguna ratificación ajustada obviamente a las necesidades estadounidenses.
Así que al Tratado le quedan diez años y los escenarios están muy claros:
Estados Unidos continuará durante diez años el proceso de Trump de reconstruir el poder económico y productivo que tenía, mal que bien, antes de la globalización impulsada por el Consenso de Washington en 1989. Ello implica que paulatinamente o de manera muy rápida, Estados Unidos dará marcha atrás a la integración internacional de cadenas productivas en busca de que se quede todo el proceso dentro de su territorio. Ello ya está afectando a México.

No hay comentarios:
Publicar un comentario