Raymundo Riva Palacio - El Financiero
Estrictamente Personal
Dos figuras de Morena cercanas a Andrés Manuel López Obrador desde hace más de 40 años son informantes del gobierno de Estados Unidos: Adán Augusto López Hernández y Rutilio Escandón. El senador y el cónsul en Miami, que fueron cuñados y hoy están peleados, son una muestra de lo que está sucediendo en la ‘4T’, donde existen dos visiones sobre lo que está viviendo por las acusaciones de Estados Unidos contra miembros de Morena ligados al crimen organizado. Una visión es la de la presidenta Claudia Sheinbaum, que ve las presiones bajo el prisma ideológico del intervencionismo, y la otra es de la izquierda falsa, que actúa con pragmatismo cuidando intereses particulares.
López Hernández y Escandón son parte de un número indefinido de gobernadores, legisladores y políticos que quieren ser informantes de Estados Unidos, un fenómeno inédito en México reflejado el sábado pasado en The New York Times, que reveló que varios de ellos, principalmente de Morena, habían dado ese paso. Una fuente estadounidense precisó que no son “al menos una decena”, como apuntó el diario, sino “muchos más”. Entre ellos probablemente se encuentren no solo quienes saben que están siendo investigados, sino aquellos que piensen en una acción preventiva en caso de que las indagaciones pudieran alcanzarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario