- El BIS alerta del frenesí inversor y de una peligrosa financiación circular que vincula a todo el sector
- La IA de código abierto china amenaza la rentabilidad mientras los beneficios se inflan con valoraciones irreales
- Sobreinversión, beneficios inflados y la rápida obsolescencia de los centros de datos amenazan la burbuja
Jesús Sánchez-Quiñones González - elEconomista.es
Las señales preocupantes sobre la euforia de la inteligencia artificial se acumulan. Entre otros indicadores destacan los siguientes: advertencias del BIS (Banco de Pagos Internacionales), conocido como el banco central de los bancos centrales; el auge de la IA de código abierto, especialmente de entidades chinas; la distorsión de los beneficios de algunos hiperescaladores por la revalorización de sus posiciones en empresas de IA no cotizadas y la posible infraamortización de los centros de datos. El BIS, en su reciente informe anual, muestra su preocupación por los riesgos del actual frenesí inversor en la IA por parte de las principales empresas integrantes del ecosistema de la IA. Por un lado, destaca la intensa competencia entre los proveedores de inteligencia artificial, que les lleva a sobreinvertir, con una rentabilidad de momento incierta. Adicionalmente, expone el riesgo de los ya existentes cuellos de botella, tanto en el suministro de electricidad como en los semiconductores avanzados o incluso en los equipos de red eléctrica. Estos cuellos de botella llevan a estas empresas a realizar contratos a largo plazo para asegurarse capacidad futura, exponiéndose aún más a una posible decepción de la rentabilidad de las inversiones.
Otro punto preocupante, también destacado por el BIS, es la opacidad de la financiación del sector de la IA. Los hiperescaladores, los fabricantes de chips y los llamados laboratorios de IA están vinculados entre sí a través de una compleja red de acuerdos privados, cuyos detalles no son del todo conocidos. Se ha creado una financiación circular que puede ser muy peligrosa si alguna de las compañías involucradas entra en problemas. Los hiperescaladores y los fabricantes de chips adquieren participaciones de laboratorios de IA (como OpenAI), o en los proveedores de nube especializados exclusivamente en alquilar potencia de cálculo de GPU para IA (como CoreWeave), que a su vez se comprometen a realizar compras de potencia de cálculo o de chips durante unos cuantos años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario