Paul Krugman / El País
Es fácil entender por qué los republicanos desearían que nunca hubiese
habido una reforma sanitaria, y ahora esperan que el Tribunal Supremo
renuncie a sus principios y socave la ley. Pero es más desconcertante —e
inquietante— que demócratas como Charles Schumer, senador por Nueva
York, declare que el logro más representativo del Gobierno de Obama ha
sido un error.
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