lunes, 8 de diciembre de 2014

EN PILOTO AUTOMÁTICO

El 90% de los nuevos empleos en un mundo digitalizado se crea fuera de Europa

Uno de los relatos de ficción científica de más calidad —y más olvidados—, de Isaac Asimov se titula Sufragio universal. En él, las elecciones democráticas están poco menos que obsoletas: los ordenadores de la época (año 1955), unos armatostes, acumulan la mayor parte de las informaciones sobre las condiciones políticas, económicas y sociales y calculan con qué programa se puede ganar. Sólo falta el candidato oportuno, el “factor humano”. Con un pequeño número de variables (por ejemplo, el PIB, el porcentaje de paro, el índice de precios al consumo, o las posibilidades de una guerra de envergadura) se predice el resultado de manera bastante ajustada.

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