martes, 4 de noviembre de 2014

RIESGO POLÍTICO Y ECONOMÍA

Santiago Carbó / El País
Los resultados de las últimas encuestas sugieren un cambio importante en las intenciones de voto en España en el que la corrupción es un factor de mucho peso. Los esfuerzos para su corrección han sido infructuosos. Ni las leyes de transparencia ni las de enjuiciamiento criminal han reconducido estas tendencias ni han acelerado, necesariamente, la purga. Que la corrupción sea el segundo aspecto que preocupa a los españoles indica una percepción muy deficiente del funcionamiento de la política. El mayor error que podría producirse ahora es considerar que el principal impacto de estos problemas es electoral. Sus efectos de largo plazo en la economía son como los de una plaga que se extiende por las cañerías de los mecanismos de inversión, reduce la confianza externa y daña seriamente los incentivos al esfuerzo. Los ciudadanos no deben caer en la trampa de pensar que lo que la corrupción les ha robado es lo que necesitan para salir de la crisis pero tienen todo el derecho a reclamar que esto acabe porque la austeridad se digiere mal cuando desde arriba algunos se lo llevan crudo.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario