El País
La incapacidad de
demócratas y republicanos para llegar a un acuerdo ha abocado a EE UU al
secuestro presupuestario: la automática aplicación de recortes, previstos hace
tiempo, en el gasto público, la mitad de los cuales en Defensa. Es una mala
noticia para la economía mundial. Estas medidas pueden desacelerar la economía
norteamericana. Su previsión de crecimiento, cercana al 2%, se verá rebajada en
casi un punto anual. La economía europea está tiritando; la japonesa, en
respiración asistida, y las emergentes crecen a menor ritmo que en los últimos
años. Por ello, los efectos del secuestro en el comercio global y sobre todo en
las áreas recesivas, serán negativos. Retraerán la demanda y castigarán su
crecimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario