Paul Krugman / El País
Solo faltan unas
semanas para que lleguemos a una efeméride que sospecho que a la mayoría de la
gente de Washington le gustaría olvidar: el inicio de la guerra de Irak. Lo que
recuerdo de esa época es la total indestructibilidad del consenso entre la
élite a favor de la guerra. Si tratabas de señalar que era evidente que el
Gobierno de Bush se estaba inventando un argumento falso para ir a la guerra,
que ni siquiera resistiría un análisis poco serio, y manifestabas que los
riesgos y los posibles costes de una guerra eran enormes, pues bien, te
despachaban como a un ignorante y un irresponsable.
Leer más
No hay comentarios:
Publicar un comentario