- La expulsión de 21 diputados veteranos por intentar frenar al primer ministro indigna a muchos afiliados
Los conservadores moderados del Reino Unido han observado esta semana con espanto cómo Boris Johnson se disponía a callar la voz del Parlamento y expulsaba sin contemplaciones del partido a figuras históricas y veneradas que habían osado enfrentarse a su estrategia del Brexit. "Todo se desmorona. El centro ya no resiste. La anarquía se abate sobre el mundo", dicen los famosos dos versos de El Segundo Advenimiento, de William Butler Yeats. "El centro ya no resiste". El espíritu pragmático y acomodaticio de la formación que un día fue definida como "la máquina perfecta para ganar elecciones" se ha visto acorralado por una pinza letal. En un extremo, élites políticas educadas en Eton y Oxford, con su futuro asegurado, para las que esta crisis no es más que un juego de autoindulgencia en el que exhiben su nacionalismo exquisito de club privado de caballeros.
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