- La nueva normativa que reemplaza a la del expresidente demócrata, actualmente en suspenso, niega la autoridad al Gobierno para imponer límites nacionales de emisiones
La Administración de Donald Trump ha completado este miércoles uno de sus más significativos retrocesos en materia de regulación medioambiental de Estados Unidos, con una nueva normativa que vendría a reemplazar la aprobada por la Administración de Barack Obama, que no llegó nunca a entrar en vigor y estaba destinada a romper la dependencia del país de la energía generada por las contaminantes plantas de carbón. El administrador de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA), el exlobista de la industria del carbón Andrew Wheeler, ha firmado una norma que básicamente niega la autoridad del Gobierno federal para imponer límites nacionales a las emisiones contaminantes y otorga a los Estados la competencia de determinar si las plantas existentes requieren mejoras de eficiencia.
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