- Entre algunos jóvenes existe la sensación de que la experiencia política de sus mayores fue un fracaso: ni liquidaron realmente el franquismo ni establecieron una democracia real. Así que quieren empezar de cero
¡Y pensar que hace diez años
fue mi locura!
¡Que llegué hasta la traición
por su hermosura!...
Como nos enseñó Walter Benjamin, las crisis económicas son, después
de las guerras, las principales causantes de una clase de pobreza que no
se confunde con la escasez de recursos materiales: la pobreza de
experiencia. Es decir, esa peculiar miseria que padece una generación
cuando se ve obligada a “comenzar desde cero”, sin poder heredar de sus
ascendientes la experiencia que estos han conseguido acumular durante
sus vidas, que es a menudo lo único que los más humildes pueden legar a
sus hijos.
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