jueves, 2 de octubre de 2014

PADRES E HIJOS: LA TRANSICIÓN INTERMINABLE

  • Entre algunos jóvenes existe la sensación de que la experiencia política de sus mayores fue un fracaso: ni liquidaron realmente el franquismo ni establecieron una democracia real. Así que quieren empezar de cero

¡Y pensar que hace diez años
fue mi locura!
¡Que llegué hasta la traición
por su hermosura!... 
Como nos enseñó Walter Benjamin, las crisis económicas son, después de las guerras, las principales causantes de una clase de pobreza que no se confunde con la escasez de recursos materiales: la pobreza de experiencia. Es decir, esa peculiar miseria que padece una generación cuando se ve obligada a “comenzar desde cero”, sin poder heredar de sus ascendientes la experiencia que estos han conseguido acumular durante sus vidas, que es a menudo lo único que los más humildes pueden legar a sus hijos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario