- La realidad económica global ha suministrado ya suficientes elementos de juicio para que dejemos de refugiarnos en el tópico de la incertidumbre. El próximo año será peor que el actual
La apelación a la incertidumbre es la salvaguarda de rigor en muchos ejercicios de previsión económica. Esa forma de curarse en salud nos ha servido para transitar por estos dos años en los que han coexistido dos grandes condicionamientos sobre el bienestar: la amenaza de ruptura del denominado “orden económico internacional” por el país que hasta ahora lo tutelaba y la insuficiente asimilación de las secuelas que dejó la crisis de 2008. Pero la realidad ha suministrado ya suficientes elementos de juicio para que dejemos de refugiarnos en el tópico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario