- La ley propuesta por laboristas y varios 'tories' rebeldes obligará al primer ministro a buscar un pacto con la UE
Boris Johnson ha comprobado ya que la política no es solo un concurso de popularidad. El primer ministro fue este miércoles incapaz de disimular su irritación ante el acoso sin cuartel al que le está sometiendo el Parlamento. 327 diputados, frente a 299, apoyaron la ley que le obliga a lograr un acuerdo del Brexit o, si no, volver a retrasar su fecha. El laborismo no cayó en la trampa de respaldar un adelanto electoral inmediato, como proponía Downing Street, para salir del bloqueo. Johnson llamó a Jeremy Corbyn “gallina”, “amigo de Caracas” y se refirió a sus propuestas económicas como “una mierda y un fracaso”.
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