- La secta de Keith Raniere, acusado de tráfico de personas y explotación sexual, ha dejado en su bastión mexicano una marca imborrable
"Quiero platicarte algo, pero es sumamente secreto". Paulina, de 37 años, se quedó pasmada, esperando las palabras que seguirían. "No puedes hablar de esto con nadie, nunca, ni en tu lecho de muerte", le hizo prometer su amiga. Paulina fue a tomarse un café para averiguar de qué se trataba todo. "Yo te voy a ayudar a que alcances todas tus metas, a que tengas la vida que tú quieras", le propuso su compañera, de 39 años. Solo había una condición. "Me dijo que ella sería mi ama y yo su esclava", recuerda Paulina: "Y acepté".
No hay comentarios:
Publicar un comentario