- López Obrador resta importancia a los cientos de agentes que se niegan a incorporarse a la Guardia Nacional y señala que hay una “mano negra”
En medio de una crisis de violencia que empeora mes a mes, el Gobierno de México ve peligrar su estrategia de seguridad por un conflicto con la Policía Federal. Corporación en vías de desaparición, el Ejecutivo planea que miles de agentes pasen a integrar la Guardia Nacional, el nuevo cuerpo creado por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, de corazón híbrido, a medio camino entre lo civil y lo militar. Después de meses de tiranteces entre los cuadros de la policía y el Gobierno, el conflicto estalló este miércoles, cuando cientos de agentes se negaron a incorporarse a la Guardia y exigieron mantener sus condiciones laborales.
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