Carlos Ramírez - Indicador Político
No pareció haber sido la intención original, pero el traslado de policías federales a la nueva Guardia Nacional pasando por el filtro de los métodos castrenses iba a permitir una depuración natural. Al parecer habían descontado algunas quejas y protestas, pero no un movimiento articulado inclusive con policías que ya habían pasado los exámenes.
La organización de la Guardia no tenía más camino que la militarización de la organización, militarización como disciplina y entrega. Y había otro pensamiento oficial no muy claro, pero perfilado por el presidente López Obrador en su entrevista con personal periodístico de La Jornada: “si por mi fuera, desaparecería el ejército y me quedaría con la Guardia”. Pero no con cualquier Guardia: la única manera de construir una guardia sucedánea de las fuerzas armadas era con personal castrense.
No hay comentarios:
Publicar un comentario