domingo, 11 de noviembre de 2018

NUEVO RÉGIMEN, VIEJA ECONOMÍA

Rolando Cordera - Periódico La Jornada
Dicen los diarios de ayer sábado que los mercados se tranquilizaron. Luego de las turbulencias del jueves y el viernes, un daño colateral debe registrarse en esta más que voluptuosa transición: el infligido a la capacidad del Estado para hacer política económica, en especial aquella que toca al corazón del sistema y se aloja en los intersticios del mundo opaco de las finanzas, la banca y los espacios formales para la especulación y el riesgo.
Así de grandes fueron las olas desatadas por una iniciativa de ley, sin duda mal procesada, que sin embargo responde a un sentimiento más o menos generalizado entre quienes son o han sido usuarios de la banca: que ésta, en su mayoría en manos foráneas, cobra en exceso por sus servicios, como si la prima de riesgo, alta como pocas allá por los lejanos años 80 y 90, o hubiera sido domesticada por décadas de compromiso oficial con la estabilidad financiera y el buen manejo de las finanzas públicas.

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