- Jalisco, uno de los Estados más poderosos de México, cuna del cartel más sanguinario del país, sufre una ola de violencia inusual en pleno año electoral
En este lugar donde nadie recuerda nada y quien sí trata de olvidar, hace apenas una semana un grupo de sicarios sembró el terror. La escena, tan cotidiana en un México bañado de sangre, se produjo esta vez en una de las avenidas más populares de Guadalajara. La segunda ciudad más grande del país, el corazón del Estado de Jalisco, sumido en una ola de violencia inusual.A la guerra por el poder entre el cartel más sanguinario se une el inminente reacomodo de dirigentes en la Gobernación y 125 municipios. Un botín de cinco millones de electores obligados a convivir con el pánico en una de las joyas de México.
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