Linaloe R. Flores - Sin Embargo
En su primera jornada oficial en tierras mexicanas el Papa Francisco no dejó títere con cabeza; regañó a los corruptos, a los criminales y a los obispos. Criticó la exclusión y mencionó a las víctimas de la violencia.
Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).- El exhorto a la transparencia clerical y la evocación de los deudos de la violencia fueron los ejes de los discursos del Papa Francisco en la primera de las cinco jornadas que tiene agendadas en su visita a México. Por primera vez en la Historia, el máximo líder católico ingresó al recinto de El Palacio Nacional donde lo recibieron el Presidente Enrique Peña Nieto; su esposa, Angélica Rivera; los miembros del Gabinete; gobernadores, legisladores y dirigentes partidistas.
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