-Antecedentes de las mismas
-Comparativo México-OCDE
En
la recuperación de los intentos para construir una Propuesta de Reforma
Fiscal viable, recordábamos esfuerzos como los realizados en los
tiempos de Don Antonio Ortiz Mena y el Grupo que integró Javier Alejo
en el Gobierno de LEA, así como lo sucedido durante la siguiente
Administración, que culminó con la Reforma Fiscal que introdujo el IVA
en México a partir de 1980, la desaparición de cerca de 400 impuestos
federales y locales, con cambios importantes para la coordinación
intergubernamental, al crearse el actual Sistema Nacional de
Coordinación Fiscal.
En
las siguientes administraciones federales se ha discutido el tema de la
Reforma Fiscal. Todos los sectores la han planteado: organismos
empresariales, sindicales, académicos, gremiales –como contadores,
economistas o ejecutivos de finanzas-, los gobiernos federal, estatales y
municipales, incluso por supuesto, muchas iniciativas en el propio
Congreso. No faltan diagnósticos, ni tampoco propuestas, sin embargo
algo ha faltado porque no se han logrado los consensos necesarios para
avanzar más para fortalecer los ingresos públicos, distribuir con mayor
eficacia la carga tributaria y permitir un mejor reparto de recursos
para entidades federativas y gobiernos municipales. Siempre es mejor
vivir de los ingresos tributarios que de la deuda pública.
Con
Información de la OCDE a 2011, en el comparativo de los impuestos de
México con otros miembros de la Organización, como porcentaje de la
recaudación total, tenemos que: los impuestos al Ingreso representan en
México el 18 % y en la OCDE el 33 %; los Impuestos Generales a Bienes y
Servicios 20 % en ambos casos; los Impuestos a Bienes y Servicios
Específicos 29 y 11 % respectivamente y otros Impuestos 6 y 9 %. Las
Contribuciones de la Seguridad Social representan a su vez 17 y 27 %.
(OCDE 2012).
Reproduciendo
algunos de los datos ya comentados, con los datos a 2009 de las
Estadísticas Tributarias publicadas por la OCDE, condensadas con CEPAL y
CIAT, se puede observar que en nuestro sistema tributario:
• La
carga impositiva más alta dentro de la OCDE es la danesa, equivalente a
48.1 % del PIB, mientras que las de Argentina y Brasil, son de 31.4 % y
32.6 %, esto es casi el doble de la de México que es de 17.4 %,
incluyendo gastos de seguridad social. Sin lo cual quedamos como en el
10 %.
• El
peso de los ingresos derivados de los recursos no renovables como el
petróleo o el cobre, en México ha variado entre 38 y 40 %, mientras que
en Chile, Colombia, Perú y Venezuela entre 10 y 18 %, niveles que ya la
OCDE considera altos.
• Los
impuestos indirectos en AL son superiores al 50 %, frente al 30 % del
promedio en los miembros de la OCDE. Sólo el IVA significa el 35 %
promedio en AL, mientras que en la OCDE es del 20 %.
• Nuestra
dependencia recaudatoria de los impuestos indirectos es de 51 %.
Mientras en la OCDE cuando en la misma es mayor la importancia de los
impuestos directos, particularmente el ISR de personas físicas.
• En
México el Gobierno Federal o central administra las fuentes
tributarias de mayor potencial recaudatorio, siendo marginales las
facultades de los gobiernos subnacionales y locales.
• En
Brasil las facultades se distribuyen de manera diferente, 46 % y 27.3 %
respectivamente; en Argentina 63.9 % y 14.7 %. En los países federales
de la OCDE los promedios son de 53.6 % y 24.4 %.
A
mayor abundamiento, en un Documento reciente –enero de 2012-,
“Recomendaciones para México”, la misma OCDE señala que: “la
recaudación de impuestos en México (en relación con el PIB) sigue
estando muy por debajo de la de otros países de la OCDE, a pesar de que
las tasas impositivas nominales no distan mucho de las de otras
economías. Esto indica que la base impositiva es considerablemente
menor, ya sea como resultado de la definición legal de dicha base o bien
debido a la debilidad en la administración y la recaudación de
impuestos. México obtiene una proporción de ingresos por los impuestos
al consumo mucho más elevada que otros países de la OCDE y tiene una
alta dependencia de los ingresos relacionados con el petróleo, mismos
que no pueden ser considerados como una fuente de ingresos a largo
plazo.
Viene ¿que hacer?
*Auditor Especial del Gasto Federalizado en la ASF. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario