viernes, 7 de septiembre de 2012

OBAMA: "EL CAMBIO NO ES RÁPIDO NI FÁCIL"



Los organizadores anunciaron que debido a la mala previsión del tiempo cambiaban el estadio Bank of America -75.000 asientos- por el Time Warner Arena –solo 20.000
Yolanda Monge Charlotte / El País

El presidente Barack Obama tiene la difícil labor esta noche de convencer a sus votantes de que le den la llave de la Casa Blanca por otros cuatro años. Obama concederá que el trabajo por hacer es ingente y que llevará “algunos años más revivir la economía”, según extractos ofrecidos por el equipo de campaña del presidente en Chicago. Nadie dijo que fuera “rápido o fácil”, dirá el mandatario. “Sabed esto América: nuestros problemas pueden ser resueltos. Nuestros objetivos se pueden lograr. El camino que ofrecemos puede ser duro pero lleva a un lugar mejor”,explicará Obama.
Sin la grandiosidad de hace cuatro años, sin las columnas griegas de Denver, Obama pedirá que le tiendan la mano los más descontentos con su mandato. “”Les estoy pidiendo que apuesten por el futuro”. El presidente dirá a los cerca de 6.000 delegados y asistentes al auditorio del Time Warner Arena que es consciente de que no le eligieron “para que diga lo que quieren oír”. “Me elegisteis para que os dijera la verdad”.
Como hicieran antes su esposa Michelle y ayer el ex presidente Bill Clinton, Obama expondrá a quien quiera escuchar dos visiones diferentes del mundo que se decidirán el próximo 6 de noviembre.
Bajo la inmensa presión que ejercen las malas cifras del paro –que crónicamente se ha situado en un 8,3% y del que mañana se conocerá el dato correspondiente al mes pasado-, Obama anunciará su objetivo de crear un millón de nuevos trabajos para 2016. También informará de la reducción a la mitad de las matrículas universitarias en los siguientes diez años.
Obama comparecerá en un discurso televisado en horario de máxima audiencia pasadas las diez de la noche en la costa este de EEUU (cuatro de la mañana en la España peninsular).
La aceptación oficial de Obama como candidato del partido clausurará la cumbre demócrata que desde el martes convocó a 6.000 delegados, grandes nombres del partido y militancia de calle para escuchar los argumentos a favor de un nuevo gobierno, enfocado en prometer un país con mejores bases sociales para impulsar la economía y fortalecer a la mayoritaria clase media.
Bajo el argumento de que probablemente habrá tormentas, los organizadores de la convención descartaron los planes para que Obama hablara ante una enorme multitud en un estadio al aire libre de 7%.000 asientos y decidieron acomodar el evento en el recinto de la convención, que tiene capacidad para 20.000 personas.
Eso significa que no se repetirá la masiva demostración de apoyo y entusiasmo —y registro de votantes en el lugar— del discurso de aceptación de Obama ante 84.000 personas en 2008 en Denver. Los republicanos dijeron que los demócratas hicieron el cambio porque el presidente no lograba colocar el cartel de no hay entradas.

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